POR JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO *.
Lo importante no es dónde vamos sino “cómo” vamos, y que no nos lleven. La meta es el mismo camino.
2 de enero de 2009
"Este camino tal vez no conduzca a ninguna parte, pero alguien viene por él", escribe el autor sueco Lars Norén.
Quizás sea esta la actitud que deba presidir nuestro caminar, casi a ciegas y sin disponer de referentes de confianza. Pero la meta es el mismo camino. No importa tanto adónde vamos sino cómo vamos, y que no nos lleven.
En la sociedad de la información padecemos un bombardeo de imputs difíciles de procesar. Como hace años leí en un graffiti, “ahora que sabíamos las respuestas, nos han cambiado las preguntas”. Esta sensación de inseguridad provoca desaliento, evasión irresponsable o la entrega a ideologías para no pensar, para no tomar decisiones. Ese ha sido el consuelo de los débiles para poder seguir viviendo, aún a riesgo de abdicar de la libertad y de zafarse del cumplimiento de los derechos universales para todos. Derechos humanos, políticos y sociales.
Las ideologías han explotado el miedo a la libertad y a la responsabilidad de las personas. Al explotar ese miedo a la soledad, inventaron dioses inhumanos, implacables que infundían pavor, salvo que el individuo se sometiese a los dictados de sus eunucos con la promesa de una vida eterna y absurda.
Otras religiones comenzaron apoyando los sentimientos de humanidad y de solidaridad naturales para convertir luego a sus adeptos en hormigas de un hormiguero, en seres domesticados y sin personalidad capaces de negar las realidades más cercanas.
Otras ideologías partieron de la falsa premisa de que el ser humano es malo por naturaleza y de que sólo busca su propio bien, aún a costa de hacer de los otros seres objetos de su poder, de su codicia y de su voluntad. Sostenían que lo hacían en nombre del “pueblo”, de una etnia o raza, de una clase social, o de la misma “humanidad” elevada a categoría.
Los dioses habitaron las lagunas de nuestra ignorancia y sus secuaces obligaron a postrarse y a obedecer bajo castigos. No sólo en un inventado más allá, sino en el presente mediante el temor y la ignorancia. Aún sirviéndose de la tortura, de la privación de la libertad, de la exclusión social y de la pena de muerte.
Parece increíble pero el número de países en los que está legalizada la pena de muerte es estremecedor. Las mismas religiones, pretendidamente reveladas, la mantienen “por causa de la maldad del hombre”. Conculcan el “no matarás” de sus fundadores, pero ellos no vacilaron en practicarla siempre que les convino. Esta es la historia de la inmensa mayoría de las tradiciones religiosas y de los regímenes políticos autoritarios, tiránicos, despóticos y totalitarios. Ese totalitarismo y ese despotismo absolutistas han derivado hacia sistemas, modelos de desarrollo, paraísos fiscales, mafias financieras transnacionales y guerras de invasión y de conquista, pretendidamente “liberadoras y restauradoras de la democracia”. ¿De qué democracia?
Parece increíble que estemos viviendo el escándalo de las guerras, de las ventas de armas, de la corrupción, del blanqueo de dinero procedente del crimen organizado, de la explotación de las riquezas de los países empobrecidos, de la trata de seres humanos como objetos de comercio o de consumo.
Espanta la naturalidad con la que se acepta la existencia de miles de millones de personas que padecen hambre, enfermedades curables, incultura, explotación, falta de viviendas, guerras, deportaciones en masa, maltrato por razón de género, de creencias o de tradiciones culturales, prostitución, trabajo infantil y de mujeres más propio de la esclavitud que de mentes racionales.
Las alarmas han sonado sobre el cambio climático, la contaminación de la tierra, del aire y de los mares pero intereses de poderosas minorías lo niegan o demonizan. Se niega la evidencia, como se han negado los derechos humanos universales.
Nos acusarán de catastrofistas, pero como decía Galileo a los cardenales que lo condenaban, “miren por el telescopio, no les pido que me crean me basta con que miren”. Y se negaron como los poderosos de hoy atentan contra los derechos humanos para todos.
Mientras el panorama social, político y económico no sea transformado desde dentro por la razón y la justicia, caminaremos por un camino para el que sólo hemos traído billete de ida.
Pero alguien viene, otros seres humanos oprimidos vienen al encuentro para el despertar y la concordia. O los acogemos y actuamos como comunidad cosmopolita y solidaria o seremos destruidos por nuestros errores y por nuestra ceguera.
* Profesor Emérito de la UCM. Director del CCS
http://www.ucm.es/info/solidarios/ccs.php?id=992&cat=0
Porque puede ser el último. Y aunque no lo sea, nunca volverás a disponer de él. Entonces, ¿porqué desperdiciarlo con malos pensamientos? Disfrutemos mientras vivimos. Vivamos mientras disfrutamos
sábado, enero 03, 2009
lunes, junio 16, 2008
Observa
La gente que encuentras regularmente, amigos, parientes, compañeros de trabajo que te molestan, gente que es particularmente incómoda de tratar, permíteles ser tus maestros. Cuando te vuelvan loco, úsalo como una prueba de tu compostura y fuerza. Da un paso atrás y observa; no reacciones. Poco a poco verás como, quizás, has dejado que otros ejercieran el poder sobre ti en el pasado porque sabían que podían pulsar en ti la tecla de reaccionar negativamente. Cuando no reaccionas eres libre; tendrás una percepción más clara de cómo manejarte mejor en situaciones personales difíciles. Tal vez lo que necesites es hacer horas de aeropuerto. Como digo en uno de mis libros, los aeropuertos son uno de los inventos más grandes del mundo moderno. Soy un gran creyente en los aeropuertos: no hay casi nada que no se pueda sanar con un poco de “aeropuerto”.
Vuélvete un observador silencioso de la vida y un compasivo observador de ti mismo. No eres tus emociones o tu cuerpo, o tu personalidad y su ego. Eso es sólo una parte de lo que eres. De hecho eres una energía divina que está evolucionando, operando a través de las complejidades del cuerpo, mente y emociones, para comprenderse a sí mismo como un ángel espiritual, un espíritu eterno que está creciendo y aprendiendo, calmadamente, en la infinitud y corrientemente llamado “ser humano”.
Stuart Wilde - 33 Pasos para reclamar tu poder interior
Vuélvete un observador silencioso de la vida y un compasivo observador de ti mismo. No eres tus emociones o tu cuerpo, o tu personalidad y su ego. Eso es sólo una parte de lo que eres. De hecho eres una energía divina que está evolucionando, operando a través de las complejidades del cuerpo, mente y emociones, para comprenderse a sí mismo como un ángel espiritual, un espíritu eterno que está creciendo y aprendiendo, calmadamente, en la infinitud y corrientemente llamado “ser humano”.
Stuart Wilde - 33 Pasos para reclamar tu poder interior
viernes, junio 06, 2008
La parábola del árbol que cumplía los deseos
El pensador crea con sus pensamientos; ésta es una de las verdades fundamentales que tienes que entender. Todo lo que experimentas es creación tuya. Primero lo creas, después lo experimentas y después te quedas atrapado en la experiencia, porque no sabes que la fuente de todo está en ti.
En una ocasión, un hombre iba viajando y entró casualmente en el paraíso. Los indios creen que en el paraíso hay árboles que conceden todos los deseos, kalpatarus. Basta con sentarse debajo de ellos, desear algo, y el deseo se realiza inmediatamente: no hay desfase entre el deseo y su realización. Piensas, y tu pensamiento se convierte en cosas; el pensamiento se plasma automáticamente.
Los kalpatarus no son otra cosa que símbolos de la mente. La mente es creativa, los pensamientos son creativos.
El hombre estaba cansado y se quedó dormido debajo de uno de estos árboles que conceden los deseos. Cuando despertó, como estaba muy hambriento, dijo: «Ojalá que pudiera conseguir comida en algún sitio». Y de repente el alimento surgió de la nada y flotaba en el aire; era una comida deliciosa. Empezó a comer inmediatamente y cuando se sintió satisfecho, surgió en él otro pensamiento: «Si pudiera conseguir algo de bebida...» Y como en el paraíso no existe la ley seca, se materializó inmediatamente un vino delicioso.
Bebiendo el vino y relajado a la sombra del árbol en la brisa fresca del paraíso, el hombre empezó a preguntarse: «¿Qué está pasando? ¿Estoy soñando o estoy rodeado de fantasmas que me gastan bromas?» ¡Y aparecieron los fantasmas! Eran feroces, horribles, daban ganas de vomitar. Se puso a temblar y se le pasó un pensamiento por la cabeza: «Ahora seguro que me van a matar. Estos fantasmas van a acabar conmigo». Y le mataron.
Ésta es una antigua parábola de enorme significado. Tu mente es el árbol que concede los deseos: antes o después, todo lo que piensas te es concedido. A veces el desfase es tan grande que te olvidas completamente de haberlo deseado; a veces el desfase es de años, a veces de vidas, de modo que no puedes conectar con el origen del deseo. Pero si observas con profundidad, descubrirás que todos tus pensamientos te crean y crean tu vida. Crean tu cielo, crean tu infierno. Crean tu desgracia, crean tu alegría. Crean lo negativo, crean lo positivo. Todo el mundo es un mago que hila y teje un mundo mágico a su alrededor y después se siente atrapado: la araña se queda atrapada en su propia tela.
Una vez que se entiende esto, las cosas empiezan a cambiar. Entonces puedes jugar y puedes cambiar tu infierno por un cielo; basta con pintar desde otro punto de vista. O si estás muy enamorado de tus desgracias puedes crear todas las que quieras, a tu plena satisfacción. Pero entonces ya no puedes protestar, porque sabes que son una creación tuya, son tu pintura, no puedes responsabilizar a nadie de ella.
Toda la responsabilidad es tuya. Entonces surge una nueva posibilidad: puedes dejar de crear el mundo, puedes detener el proceso de creación. No hace falta que crees el cielo y el infierno, no hace ninguna falta. El creador puede relajarse, retirarse. Ese retiro de la mente es la meditación.
http://ar.groups.yahoo.com/group/osholibertad/
En una ocasión, un hombre iba viajando y entró casualmente en el paraíso. Los indios creen que en el paraíso hay árboles que conceden todos los deseos, kalpatarus. Basta con sentarse debajo de ellos, desear algo, y el deseo se realiza inmediatamente: no hay desfase entre el deseo y su realización. Piensas, y tu pensamiento se convierte en cosas; el pensamiento se plasma automáticamente.
Los kalpatarus no son otra cosa que símbolos de la mente. La mente es creativa, los pensamientos son creativos.
El hombre estaba cansado y se quedó dormido debajo de uno de estos árboles que conceden los deseos. Cuando despertó, como estaba muy hambriento, dijo: «Ojalá que pudiera conseguir comida en algún sitio». Y de repente el alimento surgió de la nada y flotaba en el aire; era una comida deliciosa. Empezó a comer inmediatamente y cuando se sintió satisfecho, surgió en él otro pensamiento: «Si pudiera conseguir algo de bebida...» Y como en el paraíso no existe la ley seca, se materializó inmediatamente un vino delicioso.
Bebiendo el vino y relajado a la sombra del árbol en la brisa fresca del paraíso, el hombre empezó a preguntarse: «¿Qué está pasando? ¿Estoy soñando o estoy rodeado de fantasmas que me gastan bromas?» ¡Y aparecieron los fantasmas! Eran feroces, horribles, daban ganas de vomitar. Se puso a temblar y se le pasó un pensamiento por la cabeza: «Ahora seguro que me van a matar. Estos fantasmas van a acabar conmigo». Y le mataron.
Ésta es una antigua parábola de enorme significado. Tu mente es el árbol que concede los deseos: antes o después, todo lo que piensas te es concedido. A veces el desfase es tan grande que te olvidas completamente de haberlo deseado; a veces el desfase es de años, a veces de vidas, de modo que no puedes conectar con el origen del deseo. Pero si observas con profundidad, descubrirás que todos tus pensamientos te crean y crean tu vida. Crean tu cielo, crean tu infierno. Crean tu desgracia, crean tu alegría. Crean lo negativo, crean lo positivo. Todo el mundo es un mago que hila y teje un mundo mágico a su alrededor y después se siente atrapado: la araña se queda atrapada en su propia tela.
Una vez que se entiende esto, las cosas empiezan a cambiar. Entonces puedes jugar y puedes cambiar tu infierno por un cielo; basta con pintar desde otro punto de vista. O si estás muy enamorado de tus desgracias puedes crear todas las que quieras, a tu plena satisfacción. Pero entonces ya no puedes protestar, porque sabes que son una creación tuya, son tu pintura, no puedes responsabilizar a nadie de ella.
Toda la responsabilidad es tuya. Entonces surge una nueva posibilidad: puedes dejar de crear el mundo, puedes detener el proceso de creación. No hace falta que crees el cielo y el infierno, no hace ninguna falta. El creador puede relajarse, retirarse. Ese retiro de la mente es la meditación.
http://ar.groups.yahoo.com/group/osholibertad/
martes, abril 22, 2008
Viendo llover
En la ventana,
viendo llover.
Personas que caminan con paraguas abiertos,
tristeza mezclada con gotas que caen.
Inspirando,
agua que limpia las calles;
unos van, otros vienen.
Espirando,
el trajín de un mundo
que camina insensato hacia el precipio,
¡ay!
A falta de compañero,
camino solo,
como elefante salvaje...
salvaje y triste en el bosque.
Inspirando,
recuerdo al buda y a los patriarcas.
Espirando,
sonrío a mi tristeza.
He aquí vuesto pobre discípulo
ofreciendo té a los transeuntes.
Nadie tiene tiempo,
todos se aferran a sus sueños;
¡ay!, al final, el precipicio.
¿Cuánto habrán de padecer,
cuánto antes postrarse
y rendir su ego?
En la ventana,
con la mente llena de amor,
sintiendo llover.
Hanyun
Bosque Precioso
Asturias, España
http://www.baolin.org
viendo llover.
Personas que caminan con paraguas abiertos,
tristeza mezclada con gotas que caen.
Inspirando,
agua que limpia las calles;
unos van, otros vienen.
Espirando,
el trajín de un mundo
que camina insensato hacia el precipio,
¡ay!
A falta de compañero,
camino solo,
como elefante salvaje...
salvaje y triste en el bosque.
Inspirando,
recuerdo al buda y a los patriarcas.
Espirando,
sonrío a mi tristeza.
He aquí vuesto pobre discípulo
ofreciendo té a los transeuntes.
Nadie tiene tiempo,
todos se aferran a sus sueños;
¡ay!, al final, el precipicio.
¿Cuánto habrán de padecer,
cuánto antes postrarse
y rendir su ego?
En la ventana,
con la mente llena de amor,
sintiendo llover.
Hanyun
Bosque Precioso
Asturias, España
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Vencer el miedo
Dos hombres fueron condenados. La sentencia consistía en que en un día determinado, en veinte años, serían torturados lentamente hasta la muerte.
Al escuchar la sentencia, el más joven se retorció de la pena y del dolor, y a partir de ese día, cayó en una profunda depresión. "¿Para qué vivir?" se preguntaba, "si de todas maneras van a arrebatarme la vida, y de una manera inconcebiblemente terrible?" Desde ese día nunca fue el mismo. Cuando alguno de sus cercanos, compadecido por su estado, le ofrecía apoyo para tratar de alegrarlo, respondía rencorosamente diciendo: - Claro, como tú no tienes que cargar mis penas, todo te parece fácil. En otras ocasiones también replicaba: - Tú no sabes lo que sufro, no es posible que me entiendas... Y, a veces, alegaba en voz alta: - ¿Para qué me esfuerzo? Si de todas formas... Y así, poco a poco, el hombre se fue encerrando en su amarga soledad y murió mucho antes de que se cumpliera el plazo de los veinte años.
El otro hombre, al escuchar la sentencia, se asustó y se impresionó, sin embargo a los pocos días resolvió que, como sus días estaban contados, los disfrutaría. Con frecuencia afirmaba: - No voy a anticipar el dolor y el miedo empezando a sufrir desde ahora. Otras veces decía: - Voy a agradecer con intensidad cada día que me quede. Y, en vez de alejarse de los demás, decidió acercarse y disfrutar a los suyos, para sembrar en ellos lo mejor de sí. Cuando alguien le mencionaba su condena, respondía en broma: - Ellos me condenaron, yo no me voy a condenar sufriendo anticipadamente y, por ahora, estoy vivo.
Fue así que, paulatinamente, se convirtió en un hombre sabio y sencillo, conocido por su alegría y su espíritu de servicio. Tanto, que mucho antes de los veinte años, le fue perdonada su condena.
El 99% de tus miedos no se realizarán.
Cree en tu fuerza, disfruta la libertad de ser feliz.
La verdadera libertad no está en lo que haces, sino en la forma como eliges vivir lo que haces, y sólo a ti te pertenece tal facultad.
De otro grupo
Al escuchar la sentencia, el más joven se retorció de la pena y del dolor, y a partir de ese día, cayó en una profunda depresión. "¿Para qué vivir?" se preguntaba, "si de todas maneras van a arrebatarme la vida, y de una manera inconcebiblemente terrible?" Desde ese día nunca fue el mismo. Cuando alguno de sus cercanos, compadecido por su estado, le ofrecía apoyo para tratar de alegrarlo, respondía rencorosamente diciendo: - Claro, como tú no tienes que cargar mis penas, todo te parece fácil. En otras ocasiones también replicaba: - Tú no sabes lo que sufro, no es posible que me entiendas... Y, a veces, alegaba en voz alta: - ¿Para qué me esfuerzo? Si de todas formas... Y así, poco a poco, el hombre se fue encerrando en su amarga soledad y murió mucho antes de que se cumpliera el plazo de los veinte años.
El otro hombre, al escuchar la sentencia, se asustó y se impresionó, sin embargo a los pocos días resolvió que, como sus días estaban contados, los disfrutaría. Con frecuencia afirmaba: - No voy a anticipar el dolor y el miedo empezando a sufrir desde ahora. Otras veces decía: - Voy a agradecer con intensidad cada día que me quede. Y, en vez de alejarse de los demás, decidió acercarse y disfrutar a los suyos, para sembrar en ellos lo mejor de sí. Cuando alguien le mencionaba su condena, respondía en broma: - Ellos me condenaron, yo no me voy a condenar sufriendo anticipadamente y, por ahora, estoy vivo.
Fue así que, paulatinamente, se convirtió en un hombre sabio y sencillo, conocido por su alegría y su espíritu de servicio. Tanto, que mucho antes de los veinte años, le fue perdonada su condena.
El 99% de tus miedos no se realizarán.
Cree en tu fuerza, disfruta la libertad de ser feliz.
La verdadera libertad no está en lo que haces, sino en la forma como eliges vivir lo que haces, y sólo a ti te pertenece tal facultad.
De otro grupo
jueves, abril 17, 2008
Mañana puede ser tarde
¿Ayer?... ¡Eso hace tiempo!...
¿Mañana?... No nos es permitido saber...
mañana puede ser muy tarde...
para decir que amas, para decir que perdonas,
para decir que disculpas,
para decir que quieres intentar nuevamente...
mañana puede ser muy tarde...
para pedir perdón, para decir:
¡Discúlpame, el error fue mío...!
Tu amor, mañana, puede ser inútil;
tu perdón, mañana, puede no ser preciso;
tu regreso, mañana, puede que no sea esperado;
tu carta, mañana, puede no ser leída;
tu cariño, mañana, puede no ser más necesario;
tu abrazo, mañana, puede no encontrar otros brazos...
Porque mañana puede ser muy, muy tarde!
No dejes para mañana para decir: ¡Te amo!
¡Te extraño!, ¡Perdóname!, ¡Discúlpame!
¡Esta flor es para ti!, ¡Te encuentras muy bien!
No dejes para mañana
tu sonrisa, tu abrazo, tu cariño, tu trabajo,
tu sueño, tu ayuda...
No dejes para mañana para preguntar:
¿Puedo ayudarte?, ¿Por qué estás triste?
¿Qué te pasa?
¡Oye!...Ven aquí, vamos a conversar...
¿Dónde está tu sonrisa?
¿Aún me das la oportunidad?...
¿Percibiste que existo?
¿Por qué no empezamos nuevamente?
Estoy contigo. ¿Sabes que puedes contar conmigo?
¿Dónde están tus sueños?
Recuerda: ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!
¡Busca!, ¡Pide!, ¡Insiste!, ¡Intenta una vez más!
¡Solamente el "hoy" es definitivo!
¡Mañana puede ser tarde... muy tarde..!
Simplemente... ¡tu día es hoy!
-Autor Desconocido
http://descubreaquehasvenido.blogspot.com/
¿Mañana?... No nos es permitido saber...
mañana puede ser muy tarde...
para decir que amas, para decir que perdonas,
para decir que disculpas,
para decir que quieres intentar nuevamente...
mañana puede ser muy tarde...
para pedir perdón, para decir:
¡Discúlpame, el error fue mío...!
Tu amor, mañana, puede ser inútil;
tu perdón, mañana, puede no ser preciso;
tu regreso, mañana, puede que no sea esperado;
tu carta, mañana, puede no ser leída;
tu cariño, mañana, puede no ser más necesario;
tu abrazo, mañana, puede no encontrar otros brazos...
Porque mañana puede ser muy, muy tarde!
No dejes para mañana para decir: ¡Te amo!
¡Te extraño!, ¡Perdóname!, ¡Discúlpame!
¡Esta flor es para ti!, ¡Te encuentras muy bien!
No dejes para mañana
tu sonrisa, tu abrazo, tu cariño, tu trabajo,
tu sueño, tu ayuda...
No dejes para mañana para preguntar:
¿Puedo ayudarte?, ¿Por qué estás triste?
¿Qué te pasa?
¡Oye!...Ven aquí, vamos a conversar...
¿Dónde está tu sonrisa?
¿Aún me das la oportunidad?...
¿Percibiste que existo?
¿Por qué no empezamos nuevamente?
Estoy contigo. ¿Sabes que puedes contar conmigo?
¿Dónde están tus sueños?
Recuerda: ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!
¡Busca!, ¡Pide!, ¡Insiste!, ¡Intenta una vez más!
¡Solamente el "hoy" es definitivo!
¡Mañana puede ser tarde... muy tarde..!
Simplemente... ¡tu día es hoy!
-Autor Desconocido
http://descubreaquehasvenido.blogspot.com/
martes, abril 01, 2008
miércoles, febrero 20, 2008
Como las flores
... Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?.. Algunas personas, hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.
- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.
- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
martes, febrero 05, 2008
viernes, febrero 01, 2008
martes, enero 22, 2008
Una zanahoria, un huevo o un grano de café
Había una vez una niña que se quejaba de su vida y como las cosas le resultaban tan dificiles. No entendía las matemáticas, no tenia buenas amigas y siempre estaba peleando. Ella estaba cansada de esforzarse tanto. Parecía que cuando solucionaba un problema aparecía otro. Su padre, un cheff de cocina, la llevo a su lugar de trabajo. Allí lleno tres ollas con agua y las coloco sobre el fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. Luego, en una coloco zanahorias, en otra coloco huevos y en la ultima coloco granos de café. Las dejo hervir sin decir una palabra. La hija espero impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apago el fuego. Saco las zanahorias y las coloco en un plato. Saco los huevos y los coloco en otro plato. Coló el café y lo puso en una olla. Mirando a su hija le dijo: "Querida, que ves?. Ella respondió "Zanahorias, huevos y café". La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y noto que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cascara observo el huevo duro. Luego le pidio que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija pregunto: Que significa esto Papá? El le explico que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua irviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llego al agua fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil. Fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cascara fina protegía su interior liquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua. Cual eres tu?, le pregunto a su hija. "Cuando tienes un problema, Como respondes? Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?. Si eres una zanahoria pareces fuerte pero cuando enfrentas un problema, te vuelves débil y pierdes fortaleza. Si eres un Huevo comienzas con un corazón blando y después de las dificultades te vuelves duro y rígido. Por fuera te ves igual, pero eres triste, molesto y te quejas por todo. Si eres un grano de café cambias al agua, el elemento que te causa dolor. Cuando el agua llega al punto de hervir, el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor, tu reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.
lunes, enero 21, 2008
martes, enero 15, 2008
The power of love
Cuando el poder del amor sea más grande que el amor al poder el mundo conocerá la paz.
Jimi Hendrix
Jimi Hendrix
El guardián en la mente
http://www.mentat.com.ar/mente-limpia.htm
¿Qué sucede cuando verdaderamente estamos más conscientes de nuestras acciones? Imagínate que - sea lo que sea - todo lo haces prestando atención a casi cada acto. La respuesta más lógica es que únicamente así ocurre lo que queremos y mejoran las cosas.Ser más conscientes tiene muchas ventajas aunque en nuestra cultura a veces pareciera una meta imposible de alcanzar.El aspecto más importante del estar más alerta es el poder percatarnos más claramente de nuestra mente, de nuestros pensamientos y emociones.Siempre es posible percibir más cosas de nuestros pensamientos ya que el mero hecho de tener pensamientos en vigilia no nos hace más conscientes de ellos. Estar más conscientes de lo que pasa por la propia mente es como ser un guardián: tienes que permanecer prestando atención a tus pensamientos, sentimientos, emociones y acciones durante todo el día. Una vez que logras regularmente lo anterior, al estar observando tus pensamientos y actividades, trata de percibir tu propia consciencia. Trata de observar al guardián de tus pensamientos y actividades. No analices o expreses esta idea con palabras. Cuando seas capaz de hacer esto, sabrás lo que significa estar consciente de tu propia consciencia.Esta práctica posibilita aprender a controlar nuestra atención disponible. Sea mucha o poca la atención libre, es una clara ventaja poder controlarla puesto que significa un mejor aprovechamiento. De esta manera podemos practicar y desarrollar la concentración a lo largo del día entero, como un beneficio adicional en el camino hacia una meta mayor. No debes descuidarte. Aprende a retirar de tu mente, sin invertir energía, suavemente pero firmemente, a lo que esté cargado de negatividad. El impecable intento de estar más conscientes de las circunstancias de nuestra mente desarrolla cada vez más capacidad para tamizar los pensamientos. Ganamos en capacidad de evitar pensamientos que no son beneficiosos para nosotros. Aprendemos a discernir más finamente las cosas y a no dejar que los pensamientos y emociones cargados de negatividad nos molesten. Con perseverancia en esta práctica encontraremos que nuestra mente se serena. Estaremos más relajados y alertas. De esta manera, naturalmente, nos conduciremos de un modo más razonable. Paulatinamente abandonamos la tensión, las presiones y el miedo. La mente se 'limpia' de pensamientos inquietantes y preocupaciones. No hace falta seguir a ningún gurú. Todo esto puede ser practicado durante nuestras actividades diarias, sin dedicar tiempos especiales. Sólo persiste, pronto comenzarás a experimentar los resultados.
¿Qué sucede cuando verdaderamente estamos más conscientes de nuestras acciones? Imagínate que - sea lo que sea - todo lo haces prestando atención a casi cada acto. La respuesta más lógica es que únicamente así ocurre lo que queremos y mejoran las cosas.Ser más conscientes tiene muchas ventajas aunque en nuestra cultura a veces pareciera una meta imposible de alcanzar.El aspecto más importante del estar más alerta es el poder percatarnos más claramente de nuestra mente, de nuestros pensamientos y emociones.Siempre es posible percibir más cosas de nuestros pensamientos ya que el mero hecho de tener pensamientos en vigilia no nos hace más conscientes de ellos. Estar más conscientes de lo que pasa por la propia mente es como ser un guardián: tienes que permanecer prestando atención a tus pensamientos, sentimientos, emociones y acciones durante todo el día. Una vez que logras regularmente lo anterior, al estar observando tus pensamientos y actividades, trata de percibir tu propia consciencia. Trata de observar al guardián de tus pensamientos y actividades. No analices o expreses esta idea con palabras. Cuando seas capaz de hacer esto, sabrás lo que significa estar consciente de tu propia consciencia.Esta práctica posibilita aprender a controlar nuestra atención disponible. Sea mucha o poca la atención libre, es una clara ventaja poder controlarla puesto que significa un mejor aprovechamiento. De esta manera podemos practicar y desarrollar la concentración a lo largo del día entero, como un beneficio adicional en el camino hacia una meta mayor. No debes descuidarte. Aprende a retirar de tu mente, sin invertir energía, suavemente pero firmemente, a lo que esté cargado de negatividad. El impecable intento de estar más conscientes de las circunstancias de nuestra mente desarrolla cada vez más capacidad para tamizar los pensamientos. Ganamos en capacidad de evitar pensamientos que no son beneficiosos para nosotros. Aprendemos a discernir más finamente las cosas y a no dejar que los pensamientos y emociones cargados de negatividad nos molesten. Con perseverancia en esta práctica encontraremos que nuestra mente se serena. Estaremos más relajados y alertas. De esta manera, naturalmente, nos conduciremos de un modo más razonable. Paulatinamente abandonamos la tensión, las presiones y el miedo. La mente se 'limpia' de pensamientos inquietantes y preocupaciones. No hace falta seguir a ningún gurú. Todo esto puede ser practicado durante nuestras actividades diarias, sin dedicar tiempos especiales. Sólo persiste, pronto comenzarás a experimentar los resultados.
sábado, enero 12, 2008
La verdadera libertad
La libertad verdadera no tiene nada que ver con el mundo externo.
La libertad verdadera no es política, no es económica; es espiritual. La libertad política puede ser arrebatada en cualquier momento; la libertad económica puede desaparecer como una gota de rocío al sol de madrugada. No están en tus manos. Y lo que no está en tus manos no puede ser llamado libertad verdadera.
La verdadera libertad siempre es espiritual. Tiene que ver con tu ser interior, que no puede ser encadenado, que no puede ser esposado, que no puede ser metido en una cárcel.
Sí, tu cuerpo puede padecer todas estas cosas, pero tu alma es intrínsecamente libre. No tienes que pedirlo y no tienes que luchar por ello. Ya es así, este mismo momento. Si te vuelves hacia tu interior, todas las cadenas, todas las prisiones, todos los tipos de esclavitudes desaparecen... y hay muchas. La libertad sólo es una; las esclavitudes son muchas; igual que la verdad es una, y mentiras puede haber miles.
¿Cuál es exactamente la sustancia más íntima de la libertad? Que eres libre del pasado, que eres libre del futuro. No tienes recuerdos que te atan al pasado, que te arrastran siempres de vuelta al pasado: eso va en contra de la existencia; nada va hacia atrás. Y también eres libre de la imaginación, del deseo, del anhelo: esas cosas te arrastran hacia el futuro.
Ni existe el pasado, ni existe el futuro. Todo lo que hay en tus manos es el presente. Y alguien que vive en el presente, sin cargar con el pasado y el futuro, conoce el gusto de la libertad. No hay cadenas: cadenas de recuerdos, cadenas de deseos. Estas son las cadenas verdaderas que amarran tu alma y nunca te permiten vivir el momento que es tuyo.
OSHO
La libertad verdadera no es política, no es económica; es espiritual. La libertad política puede ser arrebatada en cualquier momento; la libertad económica puede desaparecer como una gota de rocío al sol de madrugada. No están en tus manos. Y lo que no está en tus manos no puede ser llamado libertad verdadera.
La verdadera libertad siempre es espiritual. Tiene que ver con tu ser interior, que no puede ser encadenado, que no puede ser esposado, que no puede ser metido en una cárcel.
Sí, tu cuerpo puede padecer todas estas cosas, pero tu alma es intrínsecamente libre. No tienes que pedirlo y no tienes que luchar por ello. Ya es así, este mismo momento. Si te vuelves hacia tu interior, todas las cadenas, todas las prisiones, todos los tipos de esclavitudes desaparecen... y hay muchas. La libertad sólo es una; las esclavitudes son muchas; igual que la verdad es una, y mentiras puede haber miles.
¿Cuál es exactamente la sustancia más íntima de la libertad? Que eres libre del pasado, que eres libre del futuro. No tienes recuerdos que te atan al pasado, que te arrastran siempres de vuelta al pasado: eso va en contra de la existencia; nada va hacia atrás. Y también eres libre de la imaginación, del deseo, del anhelo: esas cosas te arrastran hacia el futuro.
Ni existe el pasado, ni existe el futuro. Todo lo que hay en tus manos es el presente. Y alguien que vive en el presente, sin cargar con el pasado y el futuro, conoce el gusto de la libertad. No hay cadenas: cadenas de recuerdos, cadenas de deseos. Estas son las cadenas verdaderas que amarran tu alma y nunca te permiten vivir el momento que es tuyo.
OSHO
viernes, enero 11, 2008
¿Qué es la mente?
por Sakyong Miphan Rimpoche.
"A través de la meditación empezamos a entender qué es la mente. Poco a poco, vamos desvelando su verdadera naturaleza: su claridad, su capacidad de conocer y su objetividad.”¿Cuál es la naturaleza de lo que sentimos que es la mente? De acuerdo con la sabiduría budista, decimos que la mente es clara, que conoce y que es objetiva.
En primer lugar, decimos que la mente es objetiva. La mente es algo neutro que nos permite conocer lo que percibimos y que adopta la forma de lo que proyectamos en ella. Cuando la mente está tranquila, vemos que surgen emociones como el amor, la compasión y la comprensión. Por lo general, estas emociones, al contrario de las negativas, están más en armonía con la naturaleza básica de la mente.
Evidentemente, la mente no es un objeto físico, ya que no tiene forma. Se podría decir que es traslúcida y capaz de penetrarlo todo. No hay nada que se lo impida. ¿Qué quiere decir que la mente puede efectivamente penetrar las formas?
Significa, por ejemplo, que si estamos muy enojados o ansiosos, o nos sentimos soberbios y orgullos, creemos que somos esa emoción. Cuando estamos sentados meditando y de pronto nos surge un pensamiento que nos hace enojarnos, sentimos que la rabia nos domina, casi como algo físico. La mente se empapa de esta emoción y se densifica. Por eso, se podría decir que la emoción cambia el formato de la mente. Como la mente no tiene una inclinación determinada, adquiere la forma de esa emoción. Con el paso del tiempo, lo que pasa es que la mente se sobrecarga con todas estas emociones y con los patrones que adoptamos.
Por eso es tan útil e importante comprender su verdadera naturaleza. Eso nos puede dar esperanzas, porque sabemos que fundamentalmente la mente no es estúpida ni irritante, ni ignorante ni confusa. A veces es posible que nos sintamos estúpidos y enojados, pero eso se debe solamente a que la mente está condicionada. Tradicionalmente, se compara la mente con una tela blanca que ha sido teñida, pero que no pierde su pureza esencial.
En segundo lugar, la mente es capaz de conocer. Es inteligente. ¿Por qué somos capaces de distinguir entre una roca, un libro y una pera? ¿Cómo sabemos que estamos dentro o fuera de un lugar? Lo que nos permite saberlo es la capacidad de conocer de la mente, su inteligencia. Es como la luz del sol: cuando sale el sol, su calor se extiende por todas partes. Ese calor se podría comparar con la capacidad de conocer.
Por lo general, no nos asombramos de que la mente sea capaz de conocer. Sin embargo, en el proceso de la meditación es muy importante darse cuenta de esta capacidad básica de la mente. Cuando la meditación se convierte en una actividad constante, es común que nos preguntemos por la mente y su naturaleza. Nos preguntamos “¿de qué está hecha fundamentalmente? ¿será posible describirla?” Yo suelo compararla con un caballo salvaje. Un caballo salvaje e indómito, pero que puede ser domado. Una vez adiestrada, la mente se pone a nuestro servicio y no nos lanza de un lado a otro sin advertirnos. Por eso tenemos que saber qué estamos domando.
En la meditación aprendemos a descubrir qué es la mente. Poco a poco, vamos distinguiendo los elementos que la componen: su claridad esencial, su capacidad de conocer y su objetividad. A medida que avanzamos, nos contactamos con esos aspectos puros de la mente, acercándonos cada vez más a su fuente. Quizás sigamos enojándonos o sintiéndonos estúpidos, pero a través del proceso de meditación vamos traspasando las capas de la mente y, a la larga, quizá incluso podamos ver más de cerca su auténtica naturaleza.
En último término, la mente es clara. En este contexto, “claridad” significa que estamos muy cerca de los objetos que percibimos. A mí me gusta usar la analogía de bucear con una máscara. La primera vez que lo hice, el agua tenía mucho barro estaba muy turbia, así es que no vi mucho. Pero la segunda vez estaba transparente, y me impresionó ver todo tan nítido y tan cerca. Esa es la claridad a la que me refiero y que nos sorprende, porque todo se ve más nítido que lo habitual, y sentimos que somos uno con lo que nos rodea. Nos sentimos ahí, simplemente. No hay nada que se interponga.
Para poner en práctica esta comprensión de la mente, hay varias técnicas que pueden aplicarse en distintas circunstancias. En cada etapa de la meditación uno se encuentra con obstáculos para los que hay distintos antídotos, concretamente formas de superarlos.
Como meditadores, tenemos que comprender el sendero: tenemos que conocer las etapas, los obstáculos y los antídotos. Necesitamos algo que nos oriente, porque la mente es tan amplia que nuestra tendencia es dejarnos llevar por los pensamientos. Nos viene una idea, que de momento nos parece buena, y luego viene otra. Nos vamos de pensamiento en pensamiento, de idea en idea, de emoción en emoción. Por eso necesitamos orientaciones, para atravesar ese espacio lleno de de conceptos y pensamientos.
Cuando estamos meditando, de repente nos damos cuenta que aparecen ideas fugaces ("¿Le habré dado de comer al perro?”). Todos tenemos este tipo de pensamientos, pero hay pensamientos o conceptos arraigados que nos acompañan mucho tiempo, toda la vida incluso, y que son más difíciles de distinguir. Actitudes, creencias, preferencias políticas; ése es el tipo de conceptos que ni siquiera sabemos que tenemos. La práctica de la meditación nos da la oportunidad de irlos desvelando, capa por capa.
Recuerden que en la meditación no se trata de superar los conceptos, porque eso sería considerarlos en un sentido negativo, como si fuéramos confusos por naturaleza. De lo que se trata es de desarrollar la inteligencia natural de la mente. Al principio es posible que nos digamos "necesito conceptos claros para entender lo que está pasando", y en esa etapa se podría decir que está bien. Como dijo el gran yogui Milarepa, "Errores, errores; si no hubiera sido por los errores, no estaría aquí".
"A través de la meditación empezamos a entender qué es la mente. Poco a poco, vamos desvelando su verdadera naturaleza: su claridad, su capacidad de conocer y su objetividad.”¿Cuál es la naturaleza de lo que sentimos que es la mente? De acuerdo con la sabiduría budista, decimos que la mente es clara, que conoce y que es objetiva.
En primer lugar, decimos que la mente es objetiva. La mente es algo neutro que nos permite conocer lo que percibimos y que adopta la forma de lo que proyectamos en ella. Cuando la mente está tranquila, vemos que surgen emociones como el amor, la compasión y la comprensión. Por lo general, estas emociones, al contrario de las negativas, están más en armonía con la naturaleza básica de la mente.
Evidentemente, la mente no es un objeto físico, ya que no tiene forma. Se podría decir que es traslúcida y capaz de penetrarlo todo. No hay nada que se lo impida. ¿Qué quiere decir que la mente puede efectivamente penetrar las formas?
Significa, por ejemplo, que si estamos muy enojados o ansiosos, o nos sentimos soberbios y orgullos, creemos que somos esa emoción. Cuando estamos sentados meditando y de pronto nos surge un pensamiento que nos hace enojarnos, sentimos que la rabia nos domina, casi como algo físico. La mente se empapa de esta emoción y se densifica. Por eso, se podría decir que la emoción cambia el formato de la mente. Como la mente no tiene una inclinación determinada, adquiere la forma de esa emoción. Con el paso del tiempo, lo que pasa es que la mente se sobrecarga con todas estas emociones y con los patrones que adoptamos.
Por eso es tan útil e importante comprender su verdadera naturaleza. Eso nos puede dar esperanzas, porque sabemos que fundamentalmente la mente no es estúpida ni irritante, ni ignorante ni confusa. A veces es posible que nos sintamos estúpidos y enojados, pero eso se debe solamente a que la mente está condicionada. Tradicionalmente, se compara la mente con una tela blanca que ha sido teñida, pero que no pierde su pureza esencial.
En segundo lugar, la mente es capaz de conocer. Es inteligente. ¿Por qué somos capaces de distinguir entre una roca, un libro y una pera? ¿Cómo sabemos que estamos dentro o fuera de un lugar? Lo que nos permite saberlo es la capacidad de conocer de la mente, su inteligencia. Es como la luz del sol: cuando sale el sol, su calor se extiende por todas partes. Ese calor se podría comparar con la capacidad de conocer.
Por lo general, no nos asombramos de que la mente sea capaz de conocer. Sin embargo, en el proceso de la meditación es muy importante darse cuenta de esta capacidad básica de la mente. Cuando la meditación se convierte en una actividad constante, es común que nos preguntemos por la mente y su naturaleza. Nos preguntamos “¿de qué está hecha fundamentalmente? ¿será posible describirla?” Yo suelo compararla con un caballo salvaje. Un caballo salvaje e indómito, pero que puede ser domado. Una vez adiestrada, la mente se pone a nuestro servicio y no nos lanza de un lado a otro sin advertirnos. Por eso tenemos que saber qué estamos domando.
En la meditación aprendemos a descubrir qué es la mente. Poco a poco, vamos distinguiendo los elementos que la componen: su claridad esencial, su capacidad de conocer y su objetividad. A medida que avanzamos, nos contactamos con esos aspectos puros de la mente, acercándonos cada vez más a su fuente. Quizás sigamos enojándonos o sintiéndonos estúpidos, pero a través del proceso de meditación vamos traspasando las capas de la mente y, a la larga, quizá incluso podamos ver más de cerca su auténtica naturaleza.
En último término, la mente es clara. En este contexto, “claridad” significa que estamos muy cerca de los objetos que percibimos. A mí me gusta usar la analogía de bucear con una máscara. La primera vez que lo hice, el agua tenía mucho barro estaba muy turbia, así es que no vi mucho. Pero la segunda vez estaba transparente, y me impresionó ver todo tan nítido y tan cerca. Esa es la claridad a la que me refiero y que nos sorprende, porque todo se ve más nítido que lo habitual, y sentimos que somos uno con lo que nos rodea. Nos sentimos ahí, simplemente. No hay nada que se interponga.
Para poner en práctica esta comprensión de la mente, hay varias técnicas que pueden aplicarse en distintas circunstancias. En cada etapa de la meditación uno se encuentra con obstáculos para los que hay distintos antídotos, concretamente formas de superarlos.
Como meditadores, tenemos que comprender el sendero: tenemos que conocer las etapas, los obstáculos y los antídotos. Necesitamos algo que nos oriente, porque la mente es tan amplia que nuestra tendencia es dejarnos llevar por los pensamientos. Nos viene una idea, que de momento nos parece buena, y luego viene otra. Nos vamos de pensamiento en pensamiento, de idea en idea, de emoción en emoción. Por eso necesitamos orientaciones, para atravesar ese espacio lleno de de conceptos y pensamientos.
Cuando estamos meditando, de repente nos damos cuenta que aparecen ideas fugaces ("¿Le habré dado de comer al perro?”). Todos tenemos este tipo de pensamientos, pero hay pensamientos o conceptos arraigados que nos acompañan mucho tiempo, toda la vida incluso, y que son más difíciles de distinguir. Actitudes, creencias, preferencias políticas; ése es el tipo de conceptos que ni siquiera sabemos que tenemos. La práctica de la meditación nos da la oportunidad de irlos desvelando, capa por capa.
Recuerden que en la meditación no se trata de superar los conceptos, porque eso sería considerarlos en un sentido negativo, como si fuéramos confusos por naturaleza. De lo que se trata es de desarrollar la inteligencia natural de la mente. Al principio es posible que nos digamos "necesito conceptos claros para entender lo que está pasando", y en esa etapa se podría decir que está bien. Como dijo el gran yogui Milarepa, "Errores, errores; si no hubiera sido por los errores, no estaría aquí".
Lama Garchen, símbolo del perdón y la no violencia
Por Miguel Ángel Cárdenas
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-01-06/lama-garchen-simbolo-perdon-y-no-violencia.html
Y la ira se irá: De todas las emociones la ira es la peor. Te destruirá a ti y a los otros. Si atacas una vez, ellos lo harán dos veces y así por siempre. Piensa que si la ira surge nuevamente es como cometer suicidio, vivifica Lama Garchen, el monje tibetano de 72 años quien ríe por el mundo con una ingrávida enseñanza: "Concibe y trata a todos los seres vivientes como si fueran tus madres". Sobre todo a quienes te hacen daño. Por eso, él dedica su mayor cariño de hijo fiel a los chinos en el poder.
Extraña, incómoda, sospechosa, difícil de creer esta enseñanza de amor incondicional en un mundo en que todos somos metafóricos israelíes y palestinos en pugna. De todas las emociones la ira es la peor. ¿Cómo puede querer a sus celadores alguien que en 1959, a los 24 años, concentrado en alcanzar la iluminación, fue apresado en medio de incompasivos bombardeos y llevado a las penumbras de un campo de concentración? Te destruirá a ti y a los otros. Como que esa no es la forma nacionalista o globalizada de luchar contra una ocupación que hizo de esta tierra con pueblos asentados a 4.500 metros sobre el nivel del mar y circundada por las cordilleras con mayor altitud del planeta (en la frontera con Nepal se encuentra el Everest) una subdivisión administrativa y autónoma de China. Si atacas una vez, ellos lo harán dos veces y así por siempre. Pero lo único que hizo Garchen fue meditar en secreto, con la suerte de encontrarse raudamente, en los trabajos forzados, con su maestro Khempo Münsel. Piensa que si la ira surge nuevamente es como cometer suicidio. Y, por esto, lejos de matarse, se iluminó en la cárcel.
HISTORIA DE LA LUZ
Hay una historia inusual. La del abad del monasterio Namgyal que también fue liberado después de veinte años, a quien el Dalai Lama le preguntó si en esos lóbregos años había sentido miedo y aquel respondió: "Sí, mi mayor miedo fue perder la compasión por mis captores". El caso de Lama Garchen es aun más inusitado porque dice, con la sonrisa que tendría un niño que es elegido "mejor amigo" en el colegio todas las primaveras, que ese miedo jamás lo encarceló.
Hay que conocer su historia para entender a este inaudito hombre que al verlo suscita sentimientos paternales (alguien una vez se preguntó qué pasaría si concibiéramos lo supremo más que como un padre, como un hijo; ¿qué tan inédito sería ese amor?), que hace bromas infantiles sin idioma, ríe de ceja a ceja y cuya única solemnidad es hacer girar sin aburrimiento su molino de oración.
Garchen es un maestro del linaje Drikung Kagyu del budismo mahayana. El mahayana o Gran Vehículo no solo busca la liberación personal del sufrimiento, sino que cada acto, cada sensación, cada pensamiento, cada propósito esté inspirado en conseguir la iluminación total de todos los que llaman "seres sintientes" (es decir, desde un ser humano --sea tirano, torturador u hombre digno-- hasta los insectos, plantas y bacterias).
Ellos llaman a este mundo que vivimos samsara: una ilusión de la mente que nos obliga a la cadena de vivir, morir y renacer en el sufrimiento. La iluminación sería la liberación completa de los apegos y deseos de esa mente ilusoria y sufriente en un nirvana: un estado eterno e inefable de amor, compasión, sabiduría, gozo y libertad absoluta, donde desaparece cualquier dualidad (vida-muerte, amor-odio, material-espiritual...); más allá de toda frontera, tiempo y espacio. La llave para lograrlo sería la meditación.
El procedimiento budista tibetano del reconocimiento de un gran lama es complejo y mágico para los occidentales. Siguiendo su cosmovisión tiene que ser un renacido, que será reconocido por otros eminencias en sueños, por astrología u oráculos. En el caso de Garchen los maestros miraron un lago divino: "y ahí se vio como en un espejo dónde encontrarlo". Así fueron a buscarlo a su paupérrimo pueblo, al que se llegaba cabalgando un mes a caballo, en la diluida frontera con China.
Siguiendo la cosmología de la reencarnación: En el siglo XIII, Garchen habría sido un prominente maestro fundador, Siddha Gar Chodingpa; y en el siglo VII, en la India (el budismo nació allí), fue Aryadeva, el ministro del Rey del Dharma Songstsen Gampo. Por esto, fue entronizado a los 7 años cuando lo llevaron al monasterio Hlo Miyal, que administró desde los 11 años (la sabiduría precoz es un valor en el Tíbet).
PREGUNTAS SIN PAZ
Sólo habla tibetano este lama que fue liberado por presión internacional en 1979 y a partir de esa fecha se afanó en la reconstrucción del monasterio Drikung Kagyu, en reestablecer las enseñanzas antiguas y en construir escuelas para niños del Tíbet oriental. Por eso, conversar con él fue difícil. Sobre todo hablar de China, porque lo expone a que le prohíban ingresar otra vez. ¿Pero cómo alguien podría vedarle el ingreso a un monje que ama a los chinos en el poder más que ellos mismos, que jamás habla mal de ese país pese a todo y que en el colmo de la generosidad los mira como si fueran sus madres?
Garchen hace gestos risueños como si quisiera ponerse a jugar adivinanzas y trabalenguas. Y en triple traducción responde algunas preguntas más por simpatía, porque preferiría hablar del dharma (la enseñanza). ¿Los comunistas dicen que el Tíbet antes era una dictadura oscurantista de lamas, que era muy pobre y tampoco había democracia que reivindicar? "Antes los lamas y los reyes tenían el poder, es cierto. Había lamas ricos y pobres, monasterios ricos y pobres, como ahora. No es quitando que se soluciona, ahora hay más delincuencia, más pobres, es más peligroso. Pero todo es el karma".
Karma es la ley de causa y efecto, la traducción oriental de la justicia divina: "el que la hace, la paga", "el que a hierro mata, a hierro muere", "todo rebota", "no hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti". ¿Entonces qué pasó con el Tíbet, tenía un mal karma colectivo, antes fueron ustedes quienes dominaron a la fuerza y se están purificando? "Sí. Todo tiene karma y a eso se debe el sufrimiento. Mucha gente tiene rencor, heridas por lo que le pasa... Pero no hay que pensar que es bueno o malo sino karma, sin juzgar. Cuando estuve preso desde los 24 hasta los 44, yo pensé en el karma sin odio y meditando encontré paz, felicidad, sin resentimientos". ¿Se merecía usted separarse de su familia y sus maestros? "Mi familia huyó a otro país. Cuando estuve en la cárcel, muchas personas sufrieron daños y cuando salí regresé a mi pueblo y vi a la gente sin educación, con mi monasterio destruido y con ayuda de muchos países iniciamos su reconstrucción. Hoy tenemos colegios para niños y discípulos de toda Europa".
¿El karma al final fue para bien, si no, no se hubiese iluminado a los 40, como dicen sus seguidores? "En la cárcel tenía que trabajar con ladrillos, también en el campo y lo hice, es mejor no enojarse, meditar con paciencia. Externamente no podía, pero me quedaba quieto, practicaba la calma y meditaba adentro en el amor y la compasión hacia todos, identificándome con mis maestros. La iluminación llega cuando la mente se realiza, sin pensamientos aflictivos, sin sufrimiento; las cosas positivas vienen, las negativas vienen e igual uno tiene amor por todos los seres, sin discriminación".
El propio Dalai Lama ha reconocido a Lama Garchen como un gran "bodisattva": alguien que no tiene ego, que solo renacería para ayudar a los demás, hasta que desaparezca el sufrimiento de todos los seres sin excepción. ¿Qué opina de los monjes de Birmania y su trágica revolución azafrán? "Los monjes quieren ayudar a más gente, lo hacen para ayudar". ¿Después de veinte años preso qué le pareció viajar a Occidente? "Tienen mucho ego, pero mucho conocimiento, mucha educación. Esto sirve a lo espiritual. Sin embargo, no respetan a padre y madre ni a sus maestros. Y el primer amor y compasión es por la madre y el padre".
EL FIN DE LOS FINES
Lama Garchen es uno de los budistas que más amor ha demostrado por el cristianismo. "Cristo es un 'bodisattva', un iluminado que enseñó amor, compasión, generosidad, moralidad, paciencia y perdonó a quienes lo mataron. Entonces tiene mucho conocimiento, quiere sacar a todos los seres de los sufrimientos infernales".
Si hay algo que cuesta a los occidentales con respecto al budismo, es que no conciben a un Dios, no lo niegan (no son ateos) ni lo afirman. "Dios es como la iluminación de tu mente. Dios es el amor y la compasión. El budista también lo cree, pero de frente", sonríe entusiasmado y se levanta, como si quisiera jugar yan ken po con los pies. ¿Si es tan feliz, ya nunca llora, ha abolido sus lágrimas? "No, pero cuando miro el sufrimiento del mundo puedo llorar porque hay compasión, no quiero sus sufrimientos. Pero normalmente soy feliz, estoy en paz hasta lograr la iluminación de todos los seres". Hasta lograr el paraíso en la mente, en buen cristiano. O la iluminación de todas y cada una de sus madres, en buen budista.
Y sin embargo, ama a China...
En 1950, el ejército chino invadió el Tíbet, que era un Estado teocrático, esgrimiendo que formaba parte de su territorio; y venció con facilidad al desmedrado ejército tibetano. En 1959 bombardeó y aplastó todos los focos rebeldes, ocasionando la muerte de miles de tibetanos que no estaban de acuerdo con la actitud no violenta de sus lamas. Ese año el decimocuarto Dalai Lama, quien era el tradicional gobernante del país, huyó a la India, a los 15 años, disfrazado de militar. Y estableció en la frontera un gobierno en el exilio.
En 1965 China culminó la desposesión de las tierras, la secularización de la vida social, la construcción de carreteras con la esclavitud de mano forzosa tibetana y, un año después, con la revolución cultural maoísta, destruyó más de 6 mil monasterios junto con millares de tesoros y escritos de los lamas. Cientos de estos fueron torturados, ejecutados públicamente y apresados. (Hoy la libertad religiosa --al estilo del capitalismo de Estado-- ha sido reasumida, siempre que no tenga cuestionamientos políticos). El Tíbet, junto con la India, siempre suscitó la fascinación occidental por lo místico. Fue notorio un occidental que se hizo pasar por monje tibetano, Lobsang Rampa, para escribir un 'best seller' "El tercer ojo". Aquí contaba una rocambolesca operación de taladro al entrecejo. También ha motivado fascinación en el cine actual, sobre todo con "Siete años en el Tíbet", de Jean-Jacques Annaud, "El pequeño Buda", de Bernardo Bertolucci, y "Kundun", de Martin Scorsese. (La cosmovisión budista puede entreverse en la primera película de la saga "Matrix").
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-01-06/lama-garchen-simbolo-perdon-y-no-violencia.html
Y la ira se irá: De todas las emociones la ira es la peor. Te destruirá a ti y a los otros. Si atacas una vez, ellos lo harán dos veces y así por siempre. Piensa que si la ira surge nuevamente es como cometer suicidio, vivifica Lama Garchen, el monje tibetano de 72 años quien ríe por el mundo con una ingrávida enseñanza: "Concibe y trata a todos los seres vivientes como si fueran tus madres". Sobre todo a quienes te hacen daño. Por eso, él dedica su mayor cariño de hijo fiel a los chinos en el poder.
Extraña, incómoda, sospechosa, difícil de creer esta enseñanza de amor incondicional en un mundo en que todos somos metafóricos israelíes y palestinos en pugna. De todas las emociones la ira es la peor. ¿Cómo puede querer a sus celadores alguien que en 1959, a los 24 años, concentrado en alcanzar la iluminación, fue apresado en medio de incompasivos bombardeos y llevado a las penumbras de un campo de concentración? Te destruirá a ti y a los otros. Como que esa no es la forma nacionalista o globalizada de luchar contra una ocupación que hizo de esta tierra con pueblos asentados a 4.500 metros sobre el nivel del mar y circundada por las cordilleras con mayor altitud del planeta (en la frontera con Nepal se encuentra el Everest) una subdivisión administrativa y autónoma de China. Si atacas una vez, ellos lo harán dos veces y así por siempre. Pero lo único que hizo Garchen fue meditar en secreto, con la suerte de encontrarse raudamente, en los trabajos forzados, con su maestro Khempo Münsel. Piensa que si la ira surge nuevamente es como cometer suicidio. Y, por esto, lejos de matarse, se iluminó en la cárcel.
HISTORIA DE LA LUZ
Hay una historia inusual. La del abad del monasterio Namgyal que también fue liberado después de veinte años, a quien el Dalai Lama le preguntó si en esos lóbregos años había sentido miedo y aquel respondió: "Sí, mi mayor miedo fue perder la compasión por mis captores". El caso de Lama Garchen es aun más inusitado porque dice, con la sonrisa que tendría un niño que es elegido "mejor amigo" en el colegio todas las primaveras, que ese miedo jamás lo encarceló.
Hay que conocer su historia para entender a este inaudito hombre que al verlo suscita sentimientos paternales (alguien una vez se preguntó qué pasaría si concibiéramos lo supremo más que como un padre, como un hijo; ¿qué tan inédito sería ese amor?), que hace bromas infantiles sin idioma, ríe de ceja a ceja y cuya única solemnidad es hacer girar sin aburrimiento su molino de oración.
Garchen es un maestro del linaje Drikung Kagyu del budismo mahayana. El mahayana o Gran Vehículo no solo busca la liberación personal del sufrimiento, sino que cada acto, cada sensación, cada pensamiento, cada propósito esté inspirado en conseguir la iluminación total de todos los que llaman "seres sintientes" (es decir, desde un ser humano --sea tirano, torturador u hombre digno-- hasta los insectos, plantas y bacterias).
Ellos llaman a este mundo que vivimos samsara: una ilusión de la mente que nos obliga a la cadena de vivir, morir y renacer en el sufrimiento. La iluminación sería la liberación completa de los apegos y deseos de esa mente ilusoria y sufriente en un nirvana: un estado eterno e inefable de amor, compasión, sabiduría, gozo y libertad absoluta, donde desaparece cualquier dualidad (vida-muerte, amor-odio, material-espiritual...); más allá de toda frontera, tiempo y espacio. La llave para lograrlo sería la meditación.
El procedimiento budista tibetano del reconocimiento de un gran lama es complejo y mágico para los occidentales. Siguiendo su cosmovisión tiene que ser un renacido, que será reconocido por otros eminencias en sueños, por astrología u oráculos. En el caso de Garchen los maestros miraron un lago divino: "y ahí se vio como en un espejo dónde encontrarlo". Así fueron a buscarlo a su paupérrimo pueblo, al que se llegaba cabalgando un mes a caballo, en la diluida frontera con China.
Siguiendo la cosmología de la reencarnación: En el siglo XIII, Garchen habría sido un prominente maestro fundador, Siddha Gar Chodingpa; y en el siglo VII, en la India (el budismo nació allí), fue Aryadeva, el ministro del Rey del Dharma Songstsen Gampo. Por esto, fue entronizado a los 7 años cuando lo llevaron al monasterio Hlo Miyal, que administró desde los 11 años (la sabiduría precoz es un valor en el Tíbet).
PREGUNTAS SIN PAZ
Sólo habla tibetano este lama que fue liberado por presión internacional en 1979 y a partir de esa fecha se afanó en la reconstrucción del monasterio Drikung Kagyu, en reestablecer las enseñanzas antiguas y en construir escuelas para niños del Tíbet oriental. Por eso, conversar con él fue difícil. Sobre todo hablar de China, porque lo expone a que le prohíban ingresar otra vez. ¿Pero cómo alguien podría vedarle el ingreso a un monje que ama a los chinos en el poder más que ellos mismos, que jamás habla mal de ese país pese a todo y que en el colmo de la generosidad los mira como si fueran sus madres?
Garchen hace gestos risueños como si quisiera ponerse a jugar adivinanzas y trabalenguas. Y en triple traducción responde algunas preguntas más por simpatía, porque preferiría hablar del dharma (la enseñanza). ¿Los comunistas dicen que el Tíbet antes era una dictadura oscurantista de lamas, que era muy pobre y tampoco había democracia que reivindicar? "Antes los lamas y los reyes tenían el poder, es cierto. Había lamas ricos y pobres, monasterios ricos y pobres, como ahora. No es quitando que se soluciona, ahora hay más delincuencia, más pobres, es más peligroso. Pero todo es el karma".
Karma es la ley de causa y efecto, la traducción oriental de la justicia divina: "el que la hace, la paga", "el que a hierro mata, a hierro muere", "todo rebota", "no hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti". ¿Entonces qué pasó con el Tíbet, tenía un mal karma colectivo, antes fueron ustedes quienes dominaron a la fuerza y se están purificando? "Sí. Todo tiene karma y a eso se debe el sufrimiento. Mucha gente tiene rencor, heridas por lo que le pasa... Pero no hay que pensar que es bueno o malo sino karma, sin juzgar. Cuando estuve preso desde los 24 hasta los 44, yo pensé en el karma sin odio y meditando encontré paz, felicidad, sin resentimientos". ¿Se merecía usted separarse de su familia y sus maestros? "Mi familia huyó a otro país. Cuando estuve en la cárcel, muchas personas sufrieron daños y cuando salí regresé a mi pueblo y vi a la gente sin educación, con mi monasterio destruido y con ayuda de muchos países iniciamos su reconstrucción. Hoy tenemos colegios para niños y discípulos de toda Europa".
¿El karma al final fue para bien, si no, no se hubiese iluminado a los 40, como dicen sus seguidores? "En la cárcel tenía que trabajar con ladrillos, también en el campo y lo hice, es mejor no enojarse, meditar con paciencia. Externamente no podía, pero me quedaba quieto, practicaba la calma y meditaba adentro en el amor y la compasión hacia todos, identificándome con mis maestros. La iluminación llega cuando la mente se realiza, sin pensamientos aflictivos, sin sufrimiento; las cosas positivas vienen, las negativas vienen e igual uno tiene amor por todos los seres, sin discriminación".
El propio Dalai Lama ha reconocido a Lama Garchen como un gran "bodisattva": alguien que no tiene ego, que solo renacería para ayudar a los demás, hasta que desaparezca el sufrimiento de todos los seres sin excepción. ¿Qué opina de los monjes de Birmania y su trágica revolución azafrán? "Los monjes quieren ayudar a más gente, lo hacen para ayudar". ¿Después de veinte años preso qué le pareció viajar a Occidente? "Tienen mucho ego, pero mucho conocimiento, mucha educación. Esto sirve a lo espiritual. Sin embargo, no respetan a padre y madre ni a sus maestros. Y el primer amor y compasión es por la madre y el padre".
EL FIN DE LOS FINES
Lama Garchen es uno de los budistas que más amor ha demostrado por el cristianismo. "Cristo es un 'bodisattva', un iluminado que enseñó amor, compasión, generosidad, moralidad, paciencia y perdonó a quienes lo mataron. Entonces tiene mucho conocimiento, quiere sacar a todos los seres de los sufrimientos infernales".
Si hay algo que cuesta a los occidentales con respecto al budismo, es que no conciben a un Dios, no lo niegan (no son ateos) ni lo afirman. "Dios es como la iluminación de tu mente. Dios es el amor y la compasión. El budista también lo cree, pero de frente", sonríe entusiasmado y se levanta, como si quisiera jugar yan ken po con los pies. ¿Si es tan feliz, ya nunca llora, ha abolido sus lágrimas? "No, pero cuando miro el sufrimiento del mundo puedo llorar porque hay compasión, no quiero sus sufrimientos. Pero normalmente soy feliz, estoy en paz hasta lograr la iluminación de todos los seres". Hasta lograr el paraíso en la mente, en buen cristiano. O la iluminación de todas y cada una de sus madres, en buen budista.
Y sin embargo, ama a China...
En 1950, el ejército chino invadió el Tíbet, que era un Estado teocrático, esgrimiendo que formaba parte de su territorio; y venció con facilidad al desmedrado ejército tibetano. En 1959 bombardeó y aplastó todos los focos rebeldes, ocasionando la muerte de miles de tibetanos que no estaban de acuerdo con la actitud no violenta de sus lamas. Ese año el decimocuarto Dalai Lama, quien era el tradicional gobernante del país, huyó a la India, a los 15 años, disfrazado de militar. Y estableció en la frontera un gobierno en el exilio.
En 1965 China culminó la desposesión de las tierras, la secularización de la vida social, la construcción de carreteras con la esclavitud de mano forzosa tibetana y, un año después, con la revolución cultural maoísta, destruyó más de 6 mil monasterios junto con millares de tesoros y escritos de los lamas. Cientos de estos fueron torturados, ejecutados públicamente y apresados. (Hoy la libertad religiosa --al estilo del capitalismo de Estado-- ha sido reasumida, siempre que no tenga cuestionamientos políticos). El Tíbet, junto con la India, siempre suscitó la fascinación occidental por lo místico. Fue notorio un occidental que se hizo pasar por monje tibetano, Lobsang Rampa, para escribir un 'best seller' "El tercer ojo". Aquí contaba una rocambolesca operación de taladro al entrecejo. También ha motivado fascinación en el cine actual, sobre todo con "Siete años en el Tíbet", de Jean-Jacques Annaud, "El pequeño Buda", de Bernardo Bertolucci, y "Kundun", de Martin Scorsese. (La cosmovisión budista puede entreverse en la primera película de la saga "Matrix").
lunes, enero 07, 2008
Querer es poder
Fuente: http://www.tendencias21.net/Querer-es-poder_a1989.html?PHPSESSID=e9142edb408cae941c3ebf6d615d32b2
Querer es poder
La impresionante plasticidad del cerebro abre infinitas posibilidades a la transformación humana
Cada persona puede, si quiere, transformarse a sí misma y a su realidad. Es una enseñanza que procede no sólo de la tradición oral (querer es poder), sino del budismo. Recientes investigaciones científicas corroboran además la validez de esta capacidad humana: somos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser. La piedra filosofal para la transformación es una mezcla de la voluntad, la intención y de la impresionante plasticidad del cerebro. La meditación permite cultivar cualidades nuevas que poco a poco se van incorporando de forma natural a la vida cotidiana. Por Angela Boto.
Cuando era pequeña mi abuela me repetía “querer es poder”. Aquello me ponía furiosa porque me daba la impresión de que no comprendía mis dificultades para lograr algunas cosas y que no veía los obstáculos que me encontraba en el camino. Después de los años y de alguna que otra lectura, he tenido que admitir que aquella dulce mujer que apenas había pisado una escuela, se había, con su rica sabiduría popular, adelantado a las conclusiones de las investigaciones neurocientíficas del nuevo milenio y al mismo tiempo, estaba describiendo los principios básicos de una tradición filosófico-espiritual que ni siquiera sabía que existía, el budismo. La enseñanza profunda que trataba de transmitirme mi abuela era que cada uno de nosotros puede, si quiere, transformarse a sí mismo y por extensión, su realidad. Del mismo modo, desde hace siglos los budistas sostienen que tenemos la capacidad de convertir el dolor en sabiduría, la envidia en compasión, la angustia en esperanza; que tenemos en nuestra mano la posibilidad de borrar las heridas del pasado y esculpir un futuro. Podemos aprender a ser felices y plenos. En los reinos de la ciencia, sin embargo, siempre se había pensado lo contrario. El cerebro, el capitán general de nuestro comportamiento y nuestro sentir, es inamovible, decían. No sólo no se puede cambiar, añadían, sino que a lo largo de la vida vamos perdiendo neuronas que nunca más se vuelven a recuperar. Fatalidad irreal Pero los últimos años de investigación neurocientífica demuestran que semejante fatalidad no es real. Más bien todo lo contrario. Y he ahí que la ciencia demuestra los principios del budismo: con la intención, con la voluntad, con el deseo se cambia lo que antes se consideraba escrito en piedra: la arquitectura cerebral. Desde hace dos décadas el Dalai Lama se reúne periódicamente con neurocientíficos occidentales con el objetivo de aunar dos aproximaciones con orígenes muy diferentes, pero con el objetivo común de comprender la mente humana, su realidad y los caminos para alcanzar el bienestar. De estos encuentros han salido infinidad de proyectos y datos muy valiosos. El Dalai Lama ha insistido desde el principio en que la fuerza de la mente puede cambiar el cerebro y con él nuestra manera de vivir y de crear el mundo que nos rodea. Sin embargo, ésta era una hipótesis difícil de aceptar para los científicos. La reunión de 2004 en Dharamsala (India) entre ciencia y budismo tuvo como tema de discusión la mencionada propuesta de Su Santidad. Parece que los investigadores han tenido que plegarse a las evidencias de los estudios y dar la razón al budismo. La periodista científica Sharon Begley ha recogido el encuentro en el libro Train your mind, change your brain (entrena tu mente, cambia tu cerebro), que acaba de publicarse en Estados Unidos, y en él se puede leer la siguiente cita de Michael Merzenich, un neurocientífico de la Universidad de California-San Francisco (EEUU), que testifica el cambio de pensamiento: “cada momento elegimos y esculpimos cómo va a trabajar nuestra siempre cambiante mente, elegimos quién seremos en el momento siguiente”. O dicho de otro modo, somos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser. La piedra filosofal La piedra filosofal para la transformación mental es una mezcla del querer es poder, es decir, de la voluntad, la intención o la fuerza de la mente y de la impresionante plasticidad del cerebro. Al igual que el entrenamiento físico fortalece los músculos, el entrenamiento mental modifica los circuitos del cerebro en la dirección que deseamos. Si uno se empeña y lo desea puede construir y potenciar los circuitos de la felicidad, de la armonía, de la empatía y todo el etcétera que se quiera. Para los budistas el entrenamiento mental por excelencia, la herramienta para cambiar el cerebro y la realidad, es la meditación. Así, el Dalai Lama habla del arte de la felicidad y cuenta su propio cambio gracias a la meditación. Explica que cuando era joven se enfadaba con mucha frecuencia y sentía rabia. Ahora, tras muchos años de meditación, esas emociones se han esfumado y no es porque pueda controlarlas, sino porque ni siquiera se presentan en su vida. Pero por supuesto no hace falta ser un monje budista para disfrutar de los efectos transformadores y creativos de la meditación. David Lynch, el siempre sorprendente director de cine, en su libro Catching the big fish (Atrapar el pez grande), explica cómo esa técnica ha influido en su creatividad y en su consciencia: “cuando buceas en tu interior, el auténtico ser está ahí y la verdadera felicidad está ahí. Hay un océano enorme, sin límites, de ella”. Nuevas cualidades La meditación permite cultivar cualidades nuevas que poco a poco se van incorporando de forma natural a la vida cotidiana. En un principio hay que tener la voluntad para dirigir la mente hacia el lugar que deseamos y de este modo se comienzan a formar nuevas conexiones cerebrales que son primero caminos y con el tiempo se convierten en autopistas cerebrales para la alegría, la compasión, la empatía… Para eliminar los pensamientos o emociones negativas no hay que luchar contra ellas sino reemplazarlas por otras positivas. Decir “no a la guerra” es seguir dando protagonismo al conflicto, afirmar “sí a la paz” crea un nuevo circuito y borra la huella de la guerra. Numerosos experimentos han demostrado que la práctica de la meditación altera la geografía neuronal de modo que se potencia la actividad en áreas relacionadas con las emociones positivas, el bienestar y la felicidad. “Lo que estamos viendo es que la felicidad no es simplemente un estado, sino que es un producto de habilidades que se pueden mejorar con entrenamiento mental”, afirma Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU), uno de los primeros investigadores en llenar el cráneo de los monjes budistas de electrodos. Y de nuevo no es necesario ser un monje budista o pasar horas en estado meditativo: se ha visto que incluso las formas más básicas de entrenamiento mental producen efectos positivos. Se puede considerar como si se educara a un niño jugando, pero en este caso el niño es nuestro propio cerebro. Es lógico que los efectos en el cerebro de los monjes sean mucho más significativos, pero con tan solo una semana de meditación ya se pueden observar cambios en el cerebro de personas que nunca antes habían practicado esta técnica. La diferencia es que están más activas las áreas asociadas con el bienestar y el pensamiento positivo. Una clave muy importante para la transformación es la observación de uno mismo, ese buceo interior del que habla David Lynch. Experimento de Schwartz Un ejemplo clarificador de esta mirada interior es un experimento realizado por Jeffrey Schwartz, neuropsiquiatra de la Universidad de California-Los Ángeles (EEUU), con personas que padecían trastorno obsesivo compulsivo – la patología de las manías como el personaje de Jack Nicholson en Mejor Imposible que no dejaba de lavarse las manos y cada vez estrenaba una pastilla de jabón. Schwartz, budista y practicante de la meditación, quiso comprobar el potencial terapéutico de ésta. Siguiendo la idea de lo que se conoce como meditación consciente, es decir, observar lo que ocurre en el interior sin juzgar, enseñó a sus pacientes a separarse de su enfermedad; a observar los síntomas con la parte más lúcida de ellos mismos reconociendo que sólo eran manifestaciones de su trastorno. Una semana de entrenamiento fue suficiente para que los pacientes afirmaran que sentían que la enfermedad había dejado de controlarlos. Pero lo más extraordinario y sorprendente para los científicos fue que las pruebas de imagen cerebral demostraban que sus redes neuronales habían cambiado. La simple educación mental había reducido la actividad en los circuitos cerebrales que causan la enfermedad. Se han obtenido resultados similares en casos de depresión, pero no hace falta sentirse mal para comenzar a entrenar la mente y modificar nuestras vivencias. De hecho, otro de los principios fascinantes del budismo es que afirma que la realidad exterior es el producto de nuestras proyecciones. De modo que si se modifica el interior, el resto también cambiará. La influencia del entorno Hay quienes aseguran que todos deberíamos hacernos preguntas sobre nuestros conflictos internos a la vista de los que se producen en el mundo. Quizá una de las zonas donde los conflictos son más profundos es en Oriente Próximo. Y precisamente en la Universidad Bar Ilan de Israel, bajo la dirección de Phillip Shaver y Mario Mikulincer, se han llevado a cabo varios experimentos con conclusiones particularmente interesantes para esa zona del planeta. Un grupo de estudiantes israelíes judíos evaluó a otro grupo de estudiantes. Aunque los examinados eran todos judíos, Shaver y Mikulincer manipularon los datos e hicieron creer a los examinadores que algunos de ellos eran árabes. Como seguramente muchos supondrán, la percepción de los evaluadores fue mucho más negativa cuando pensaban que estaban ante un árabe. Los encontraban impulsivos, vagos, conflictivos… Pero hay esperanza. Cuando los científicos hicieron a los examinadores que recordaran momentos en los que alguien les daba amor, las calificaciones cambiaban radicalmente. Ya no había diferencia alguna en la percepción de judíos y árabes. Los experimentos se repitieron empleando distintos tipos de imágenes mentales, por ejemplo, sentirse rodeado de gente que te ama, te apoya y que está dispuesta a ayudarte y los resultados fueron siempre los mismos. Conclusión conmovedora La conclusión es conmovedora y esperanzadora. Los recuerdos de amor, de apoyo, activan circuitos mentales relacionados con la sensación de seguridad emocional, de solidez y de autoestima. Entonces el mundo y las personas que nos rodean se ven a través de ese cristal y lo que se percibe es tolerancia, comprensión, apertura y empatía. Cuando el mundo interior está en paz y armonía, el mundo exterior se contagia de esa paz y armonía. Y aquí es donde volvemos a encontrarnos con el budismo. Una de las formas principales de meditación está orientada a la compasión y su objetivo es entrenar la mente para alcanzar una profunda empatía por todos los seres vivos. Entre las técnicas que los budistas emplean para potenciar la compasión está revivir el amor de la madre. Continuando con los cuidados maternos, llegamos a la parte más extraordinaria del asunto. Con el “querer” se puede incluso doblegar la genética, burlar el supuesto determinismo del ADN. Los cambios que incorporamos a nuestro comportamiento a base de cultivar lo mejor de nosotros mismos se transmiten a las generaciones futuras igual que ocurre con el color de los ojos o de la piel. La ciencia lo ha constatado con animales de laboratorio en los que es posible hacer un estudio tan complejo. Amor maternal recuperado Los trabajos de Michael Meaney de la McGill Universitiy en Montreal (Canadá) han demostrado que ratas nacidas de madres poco amorosas repetían el comportamiento de sus progenitoras con sus propias crías. Sin embargo, cuando las hijas de las descuidadas madres eran criadas por otras cariñosas y solícitas dejaban de lado la genética y se volvían como sus progenitoras adoptivas. En la siguiente generación, aquellas que estaban abocadas por sus genes a no ocuparse de sus vástagos dieron un golpe de timón y cambiaron el curso de su descendencia. Si algo así se puede lograr con sólo el instinto animal, imaginemos hasta dónde se puede llegar con la voluntad consciente. Definitivamente “querer es poder”.
Viernes 04 Enero 2008
Querer es poder
La impresionante plasticidad del cerebro abre infinitas posibilidades a la transformación humana
Cada persona puede, si quiere, transformarse a sí misma y a su realidad. Es una enseñanza que procede no sólo de la tradición oral (querer es poder), sino del budismo. Recientes investigaciones científicas corroboran además la validez de esta capacidad humana: somos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser. La piedra filosofal para la transformación es una mezcla de la voluntad, la intención y de la impresionante plasticidad del cerebro. La meditación permite cultivar cualidades nuevas que poco a poco se van incorporando de forma natural a la vida cotidiana. Por Angela Boto.
Cuando era pequeña mi abuela me repetía “querer es poder”. Aquello me ponía furiosa porque me daba la impresión de que no comprendía mis dificultades para lograr algunas cosas y que no veía los obstáculos que me encontraba en el camino. Después de los años y de alguna que otra lectura, he tenido que admitir que aquella dulce mujer que apenas había pisado una escuela, se había, con su rica sabiduría popular, adelantado a las conclusiones de las investigaciones neurocientíficas del nuevo milenio y al mismo tiempo, estaba describiendo los principios básicos de una tradición filosófico-espiritual que ni siquiera sabía que existía, el budismo. La enseñanza profunda que trataba de transmitirme mi abuela era que cada uno de nosotros puede, si quiere, transformarse a sí mismo y por extensión, su realidad. Del mismo modo, desde hace siglos los budistas sostienen que tenemos la capacidad de convertir el dolor en sabiduría, la envidia en compasión, la angustia en esperanza; que tenemos en nuestra mano la posibilidad de borrar las heridas del pasado y esculpir un futuro. Podemos aprender a ser felices y plenos. En los reinos de la ciencia, sin embargo, siempre se había pensado lo contrario. El cerebro, el capitán general de nuestro comportamiento y nuestro sentir, es inamovible, decían. No sólo no se puede cambiar, añadían, sino que a lo largo de la vida vamos perdiendo neuronas que nunca más se vuelven a recuperar. Fatalidad irreal Pero los últimos años de investigación neurocientífica demuestran que semejante fatalidad no es real. Más bien todo lo contrario. Y he ahí que la ciencia demuestra los principios del budismo: con la intención, con la voluntad, con el deseo se cambia lo que antes se consideraba escrito en piedra: la arquitectura cerebral. Desde hace dos décadas el Dalai Lama se reúne periódicamente con neurocientíficos occidentales con el objetivo de aunar dos aproximaciones con orígenes muy diferentes, pero con el objetivo común de comprender la mente humana, su realidad y los caminos para alcanzar el bienestar. De estos encuentros han salido infinidad de proyectos y datos muy valiosos. El Dalai Lama ha insistido desde el principio en que la fuerza de la mente puede cambiar el cerebro y con él nuestra manera de vivir y de crear el mundo que nos rodea. Sin embargo, ésta era una hipótesis difícil de aceptar para los científicos. La reunión de 2004 en Dharamsala (India) entre ciencia y budismo tuvo como tema de discusión la mencionada propuesta de Su Santidad. Parece que los investigadores han tenido que plegarse a las evidencias de los estudios y dar la razón al budismo. La periodista científica Sharon Begley ha recogido el encuentro en el libro Train your mind, change your brain (entrena tu mente, cambia tu cerebro), que acaba de publicarse en Estados Unidos, y en él se puede leer la siguiente cita de Michael Merzenich, un neurocientífico de la Universidad de California-San Francisco (EEUU), que testifica el cambio de pensamiento: “cada momento elegimos y esculpimos cómo va a trabajar nuestra siempre cambiante mente, elegimos quién seremos en el momento siguiente”. O dicho de otro modo, somos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser. La piedra filosofal La piedra filosofal para la transformación mental es una mezcla del querer es poder, es decir, de la voluntad, la intención o la fuerza de la mente y de la impresionante plasticidad del cerebro. Al igual que el entrenamiento físico fortalece los músculos, el entrenamiento mental modifica los circuitos del cerebro en la dirección que deseamos. Si uno se empeña y lo desea puede construir y potenciar los circuitos de la felicidad, de la armonía, de la empatía y todo el etcétera que se quiera. Para los budistas el entrenamiento mental por excelencia, la herramienta para cambiar el cerebro y la realidad, es la meditación. Así, el Dalai Lama habla del arte de la felicidad y cuenta su propio cambio gracias a la meditación. Explica que cuando era joven se enfadaba con mucha frecuencia y sentía rabia. Ahora, tras muchos años de meditación, esas emociones se han esfumado y no es porque pueda controlarlas, sino porque ni siquiera se presentan en su vida. Pero por supuesto no hace falta ser un monje budista para disfrutar de los efectos transformadores y creativos de la meditación. David Lynch, el siempre sorprendente director de cine, en su libro Catching the big fish (Atrapar el pez grande), explica cómo esa técnica ha influido en su creatividad y en su consciencia: “cuando buceas en tu interior, el auténtico ser está ahí y la verdadera felicidad está ahí. Hay un océano enorme, sin límites, de ella”. Nuevas cualidades La meditación permite cultivar cualidades nuevas que poco a poco se van incorporando de forma natural a la vida cotidiana. En un principio hay que tener la voluntad para dirigir la mente hacia el lugar que deseamos y de este modo se comienzan a formar nuevas conexiones cerebrales que son primero caminos y con el tiempo se convierten en autopistas cerebrales para la alegría, la compasión, la empatía… Para eliminar los pensamientos o emociones negativas no hay que luchar contra ellas sino reemplazarlas por otras positivas. Decir “no a la guerra” es seguir dando protagonismo al conflicto, afirmar “sí a la paz” crea un nuevo circuito y borra la huella de la guerra. Numerosos experimentos han demostrado que la práctica de la meditación altera la geografía neuronal de modo que se potencia la actividad en áreas relacionadas con las emociones positivas, el bienestar y la felicidad. “Lo que estamos viendo es que la felicidad no es simplemente un estado, sino que es un producto de habilidades que se pueden mejorar con entrenamiento mental”, afirma Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin-Madison (EEUU), uno de los primeros investigadores en llenar el cráneo de los monjes budistas de electrodos. Y de nuevo no es necesario ser un monje budista o pasar horas en estado meditativo: se ha visto que incluso las formas más básicas de entrenamiento mental producen efectos positivos. Se puede considerar como si se educara a un niño jugando, pero en este caso el niño es nuestro propio cerebro. Es lógico que los efectos en el cerebro de los monjes sean mucho más significativos, pero con tan solo una semana de meditación ya se pueden observar cambios en el cerebro de personas que nunca antes habían practicado esta técnica. La diferencia es que están más activas las áreas asociadas con el bienestar y el pensamiento positivo. Una clave muy importante para la transformación es la observación de uno mismo, ese buceo interior del que habla David Lynch. Experimento de Schwartz Un ejemplo clarificador de esta mirada interior es un experimento realizado por Jeffrey Schwartz, neuropsiquiatra de la Universidad de California-Los Ángeles (EEUU), con personas que padecían trastorno obsesivo compulsivo – la patología de las manías como el personaje de Jack Nicholson en Mejor Imposible que no dejaba de lavarse las manos y cada vez estrenaba una pastilla de jabón. Schwartz, budista y practicante de la meditación, quiso comprobar el potencial terapéutico de ésta. Siguiendo la idea de lo que se conoce como meditación consciente, es decir, observar lo que ocurre en el interior sin juzgar, enseñó a sus pacientes a separarse de su enfermedad; a observar los síntomas con la parte más lúcida de ellos mismos reconociendo que sólo eran manifestaciones de su trastorno. Una semana de entrenamiento fue suficiente para que los pacientes afirmaran que sentían que la enfermedad había dejado de controlarlos. Pero lo más extraordinario y sorprendente para los científicos fue que las pruebas de imagen cerebral demostraban que sus redes neuronales habían cambiado. La simple educación mental había reducido la actividad en los circuitos cerebrales que causan la enfermedad. Se han obtenido resultados similares en casos de depresión, pero no hace falta sentirse mal para comenzar a entrenar la mente y modificar nuestras vivencias. De hecho, otro de los principios fascinantes del budismo es que afirma que la realidad exterior es el producto de nuestras proyecciones. De modo que si se modifica el interior, el resto también cambiará. La influencia del entorno Hay quienes aseguran que todos deberíamos hacernos preguntas sobre nuestros conflictos internos a la vista de los que se producen en el mundo. Quizá una de las zonas donde los conflictos son más profundos es en Oriente Próximo. Y precisamente en la Universidad Bar Ilan de Israel, bajo la dirección de Phillip Shaver y Mario Mikulincer, se han llevado a cabo varios experimentos con conclusiones particularmente interesantes para esa zona del planeta. Un grupo de estudiantes israelíes judíos evaluó a otro grupo de estudiantes. Aunque los examinados eran todos judíos, Shaver y Mikulincer manipularon los datos e hicieron creer a los examinadores que algunos de ellos eran árabes. Como seguramente muchos supondrán, la percepción de los evaluadores fue mucho más negativa cuando pensaban que estaban ante un árabe. Los encontraban impulsivos, vagos, conflictivos… Pero hay esperanza. Cuando los científicos hicieron a los examinadores que recordaran momentos en los que alguien les daba amor, las calificaciones cambiaban radicalmente. Ya no había diferencia alguna en la percepción de judíos y árabes. Los experimentos se repitieron empleando distintos tipos de imágenes mentales, por ejemplo, sentirse rodeado de gente que te ama, te apoya y que está dispuesta a ayudarte y los resultados fueron siempre los mismos. Conclusión conmovedora La conclusión es conmovedora y esperanzadora. Los recuerdos de amor, de apoyo, activan circuitos mentales relacionados con la sensación de seguridad emocional, de solidez y de autoestima. Entonces el mundo y las personas que nos rodean se ven a través de ese cristal y lo que se percibe es tolerancia, comprensión, apertura y empatía. Cuando el mundo interior está en paz y armonía, el mundo exterior se contagia de esa paz y armonía. Y aquí es donde volvemos a encontrarnos con el budismo. Una de las formas principales de meditación está orientada a la compasión y su objetivo es entrenar la mente para alcanzar una profunda empatía por todos los seres vivos. Entre las técnicas que los budistas emplean para potenciar la compasión está revivir el amor de la madre. Continuando con los cuidados maternos, llegamos a la parte más extraordinaria del asunto. Con el “querer” se puede incluso doblegar la genética, burlar el supuesto determinismo del ADN. Los cambios que incorporamos a nuestro comportamiento a base de cultivar lo mejor de nosotros mismos se transmiten a las generaciones futuras igual que ocurre con el color de los ojos o de la piel. La ciencia lo ha constatado con animales de laboratorio en los que es posible hacer un estudio tan complejo. Amor maternal recuperado Los trabajos de Michael Meaney de la McGill Universitiy en Montreal (Canadá) han demostrado que ratas nacidas de madres poco amorosas repetían el comportamiento de sus progenitoras con sus propias crías. Sin embargo, cuando las hijas de las descuidadas madres eran criadas por otras cariñosas y solícitas dejaban de lado la genética y se volvían como sus progenitoras adoptivas. En la siguiente generación, aquellas que estaban abocadas por sus genes a no ocuparse de sus vástagos dieron un golpe de timón y cambiaron el curso de su descendencia. Si algo así se puede lograr con sólo el instinto animal, imaginemos hasta dónde se puede llegar con la voluntad consciente. Definitivamente “querer es poder”.
Viernes 04 Enero 2008
domingo, enero 06, 2008
sábado, enero 05, 2008
Bill Evans - Waltz For Debby
Parece ser que cada vez que se sienta delante de un piano, Bebo Valdés interpreta este maravilloso tema
viernes, enero 04, 2008
El secreto para ser feliz
Hace muchísimos años, vivió en la India un sabio, de quien se decía que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacía ser un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se consideraba el hombre más feliz del mundo.
Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano.
Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.
Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz.
Un día llegó ante él un niño y le dijo: "Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. ¿"Por qué no me enseñas que debo hacer para conseguirlo?”
El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida".
1. El primero, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes.
2. El segundo, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer: Este paso se llama autoestima alta.
3. El tercer paso es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tú cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación.
4. El cuarto paso es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.
5. El quinto paso es que no debes albergar en tú corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú perdona y olvida.
6. El sexto paso es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.
7. El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.
8. Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera, puedan ser felices.
Muchos reyes, envidiosos, le ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el cofre, pero todo era en vano.
Mientras más lo intentaban, más infelices eran, pues la envidia no los dejaba vivir.
Así pasaban los años y el sabio era cada día más feliz.
Un día llegó ante él un niño y le dijo: "Señor, al igual que tú, también quiero ser inmensamente feliz. ¿"Por qué no me enseñas que debo hacer para conseguirlo?”
El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y presta mucha atención. En realidad son dos cofres en donde guardo el secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón, y el gran secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo de la vida".
1. El primero, es saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que tienes.
2. El segundo, es que debes quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte, debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, soy capaz, soy inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mí, no hay obstáculo que no pueda vencer: Este paso se llama autoestima alta.
3. El tercer paso es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso, expresa tú cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso se llama motivación.
4. El cuarto paso es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tú las tuyas.
5. El quinto paso es que no debes albergar en tú corazón rencor hacia nadie; ese sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes de Dios hagan justicia, y tú perdona y olvida.
6. El sexto paso es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más valor.
7. El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.
8. Y por último, levántate siempre con una sonrisa en los labios, observa a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito; piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes; ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio; mira a las personas y descubre en ellas sus cualidades y dales también a ellos el secreto para ser triunfador y que de esta manera, puedan ser felices.
jueves, enero 03, 2008
Dos frases
"Lo único que hace falta para que la maldad triunfe es que las personas buenas no hagan nada"
"El dolor es inevitable; el sufrimiento es opcional"
(Buda)
"El dolor es inevitable; el sufrimiento es opcional"
(Buda)
martes, diciembre 25, 2007
La meditación
La meditación crea el agente catalítico: una mente totalmente silenciosa sin pensamientos, un cuerpo totalmente relajado sin tensiones, un corazón totalmente vacío sin estados de ánimo, ni sentimientos, ni emociones.
Y entonces, simplemente, esperad.
En este silencio, en esta serenidad, esperad...
Y de la nada algo estalla en vosotros.
Sí, es una explosión... de luz, de amor, de tremenda felicidad, que permanece con vosotros para siempre.
OSHO
Y entonces, simplemente, esperad.
En este silencio, en esta serenidad, esperad...
Y de la nada algo estalla en vosotros.
Sí, es una explosión... de luz, de amor, de tremenda felicidad, que permanece con vosotros para siempre.
OSHO
Bodhicaryavatara: La Guía del Bodhisattva
Bodhicaryavatara: La Guía del Bodhisattva
por Ârya Shantideva
"Pueda yo ser un protector para los desprotegidos,
un guía para los que viajan,un bote, un puente, un vado
para los que desean la otra orilla.
Que el dolor de cada ser vivo
se elimine por completo.
Pueda ser yo el médico y el remedio,
y sea yo el enfermero
de todos los seres enfermos del mundo
hasta que estén todos curados.
Que a semejanza del espacio
y de los grandes elementos como la Tierra,
pueda yo siempre sustentar la vida
de los seres ilimitados.
Y que hasta que muera el dolor,
sea yo también fuente de vida
para todos los reinos de seres diversos
que se extienden hasta los límites del espacio".
por Ârya Shantideva
"Pueda yo ser un protector para los desprotegidos,
un guía para los que viajan,un bote, un puente, un vado
para los que desean la otra orilla.
Que el dolor de cada ser vivo
se elimine por completo.
Pueda ser yo el médico y el remedio,
y sea yo el enfermero
de todos los seres enfermos del mundo
hasta que estén todos curados.
Que a semejanza del espacio
y de los grandes elementos como la Tierra,
pueda yo siempre sustentar la vida
de los seres ilimitados.
Y que hasta que muera el dolor,
sea yo también fuente de vida
para todos los reinos de seres diversos
que se extienden hasta los límites del espacio".
jueves, diciembre 20, 2007
De Facundo Cabral
Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho. Si digo manzana no es la maravilla innombrable que enamora el verano, si digo árbol apenas me acerco a lo que saben las aves, el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro.
Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde. Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (ó al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.
Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida.
Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿porqué te preocupas tanto?. No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno.
Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas “no puedo ni en broma” porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.
Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de tí, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse.
Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.
Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde. Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (ó al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India, donde la Madre Teresa sabe que debemos dar hasta que duela.
Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida.
Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿porqué te preocupas tanto?. No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno.
Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas “no puedo ni en broma” porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.
Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de tí, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse.
Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.
OCHO REGALOS QUE NO CUESTAN UN CÉNTIMO
1- Escuchar, pero escuchar realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar o criticar. Sólo escuchar.
2- Ser cariñoso. Ser generoso con besos, abrazos y apretones de manos.
3- Sonrisa. LLena tu vida de imágenes de sonrisas, dibujos, caricaturas y tu regalo dira: "Me gusta reír contigo".
4- Notas escritas. Esto puede ser un simple "Gracias por ayudarme". Un detalle como éste puede ser recordado de por vida...y hasta cambiarla tal vez.
5- Cumplidos. Un simple y sincero "Hiciste un buen trabajo" o " Fue una cena estupenda" puede transformar un día cualquiera en un día especial.
6- Todos los días trata de ayudar a los demás haciendo favores.
7- Soledad. Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Sé sensible a aquellos días y dá este regalo o pídeselo a los demás.
8- Gratitud. La forma más fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que NO son difíciles de decir como: "hola" y "muchas gracias".
2- Ser cariñoso. Ser generoso con besos, abrazos y apretones de manos.
3- Sonrisa. LLena tu vida de imágenes de sonrisas, dibujos, caricaturas y tu regalo dira: "Me gusta reír contigo".
4- Notas escritas. Esto puede ser un simple "Gracias por ayudarme". Un detalle como éste puede ser recordado de por vida...y hasta cambiarla tal vez.
5- Cumplidos. Un simple y sincero "Hiciste un buen trabajo" o " Fue una cena estupenda" puede transformar un día cualquiera en un día especial.
6- Todos los días trata de ayudar a los demás haciendo favores.
7- Soledad. Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Sé sensible a aquellos días y dá este regalo o pídeselo a los demás.
8- Gratitud. La forma más fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que NO son difíciles de decir como: "hola" y "muchas gracias".
martes, abril 10, 2007
Free Hugs Campaign. (music by Sick Puppies album out April3)
Maravillosa campaña. Tiene su versión española en www.abrazosgratis.org
domingo, abril 01, 2007
viernes, enero 12, 2007
Lo que te pasa
Una cosa es lo que te pasa en la vida y otra lo que tú decidiste que significaba
Mandy Evans
Mandy Evans
domingo, diciembre 31, 2006
viernes, diciembre 22, 2006
El poema eres tú. Deepak Chopra
1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.
2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.
3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.
4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.
5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.
6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior . Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.
7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.
8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.
9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.
10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.”
Deepak Chopra (Nueva Delhi, 1947, médico y escritor, Premio Nobel de Física/1988)
Copiado y pegado de Acuarela de Palabras
2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.
3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.
4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.
5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.
6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior . Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.
7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.
8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.
9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.
10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.”
Deepak Chopra (Nueva Delhi, 1947, médico y escritor, Premio Nobel de Física/1988)
Copiado y pegado de Acuarela de Palabras
domingo, diciembre 17, 2006
jueves, diciembre 14, 2006
Niño Josele - Waltz for Debby (pista 2 de Paz)
Tras el prólogo, el disco (Paz) arranca con Waltz for Debby, una de las piezas que definen a Bill Evans como compositor. Casi podríamos decir su firma. Tampoco puede decirse que sea especialmente jazzística. Se trata de un vals dedicado a su sobrina que Evans escribió en 1954, a los 25 años, recién acabado su servicio militar. Lo grabó por primera vez a piano solo y en una versión de poco más de un minuto en su primer disco New Jazz Conceptions y lo seguirá grabando a lo largo de su vida, aunque la versión que se considera canónica es la que se grabó el domingo 25 de junio de 1961 en el Village Vanguard. Josele lo toca en ritmo ternario y luego en binario. El gitano rebosa swing. Marc Johnson, contrabajo del último trío de Bill Evans, hace su entrada solapándose con la guitarra. Inmediatamente aparece un Horacio "El Negro" Hernández nada latino, con ecos de Paul Motian y ya tenemos al dream trío.
Fernando Trueba y Javier Limón en la carpetilla del disco
Recuerdos musicales
Un maravilloso tema aparecido en la banda sonora de una película llamada Bagdag Cafe. Nunca conseguí la banda sonora completa, pero la canción es maravillosa
Hace aproximadamente 30 años sonaba mucho este tema instrumental del argentino Bebu Silveti (o Silvetti). Nunca más supe de él. Hoy, buscando algo sobre él, veo que murió hace tres años y que estuvo en un grupo llamado Los Nocheros.
Hace aproximadamente 30 años sonaba mucho este tema instrumental del argentino Bebu Silveti (o Silvetti). Nunca más supe de él. Hoy, buscando algo sobre él, veo que murió hace tres años y que estuvo en un grupo llamado Los Nocheros.
martes, diciembre 12, 2006
Apreciemos el instante
Niño Josele - Paz
Fue a raíz de la llegada de Jerry González a España que Josele tuvo contacto con el jazz. Ese encuentro está maravillosamente documentado en el disco Piratas Flamencos, un disco espontáneo, que surgió de noches interminables en Casa Limón. Pero fue escuchando a Bebo Valdés que Josele entró en contacto con Bill Evans. "¿Qué es esa música tan bonita?". Bebo siempre citó como sus pianistas favoritos a Art Tatum y Bill Evans. Y es muy frecuente que apenas ve un piano, el maestro cubano se siente frente a él y comience a tocar "Waltz for Debby". Luego Josele quiso conocer más de ese elegante y profundo pianista. Era como viajar a otro planeta musical. Y ayudado por sus amigos, se zambulló en la música de Bill Evans. Durante meses iba escuchando temas, distintas versiones de épocas distintas, asimilándolas, haciéndolas suyas, buscando en la guitarra las armonías pianísticas de Evans, incluso si para ello debía "reinventar la guitarra flamenca", como escribió J.M. García Martínez en El País a raíz de la primera presentación pública de este proyecto en el Festival de Jazz de Madrid el 12 de noviembre de 2005. No es éste un disco de flamenco, ni de fusión, sino un disco de jazz donde un guitarrista flamenco ocupa la banqueta del pianista. Jim Anderson -que ha grabado desde Andrés Segovia hasta la plana mayor del jazz- así lo hace constar en su esplendorosa mezcla.
El disco comienza con Peace Piece a modo de obertura. Bill Evans la grabó en 1959 en Everybody Digs Bill Evans. Debió ser muy sorprendente escuchar algo así en un disco de jazz de los cincuenta. En un principio Evans iba a grabar Some Other Time del musical On the Town (Un día en Nueva York) de Leonard Bernstein. Pero comenzó a improvisar sobre el vamp del pedal del piano del principio del tema y acabó convirtiéndolo en un original. "Peace Piece" es un tema abstracto pero de una rara intensidad que a veces hace pensar en Erik Satie. Y claramente tuvo una enorme influencia en la "escuela Evans" de pianistas que surgirían inmediatemente después como Keith Jarrett o Chick Corea, y hasta hoy la huella de esa pieza puede rastrearse en pianistas como Brad Mehldau o Jacky Terrason. Josele la hace suya y la flamenquea con citas de Manolo Caracol. La pieza ayuda a establecer el tono, el mood necesario para escuchar el disco.
De la carpetilla del disco.
lunes, diciembre 11, 2006
Saint Germain

Boulevard salió a la venta en julio de 1995 y si lo escuchamos hoy es como si hubiese sido grabado la semana pasada. Fresco, audaz, imaginativo, lleno de detalles, de hallazgos, de sonoridades deudoras del jazz y del blues. Después de este disco nada fue igual para el house, (y por extensión para las corrientes de la música electrónica orientadas al baile), ni para las nuevas experiencias de mestizaje del jazz. Su creador, el productor francés Ludovic Navarre, escondido tras el seudónimo de St Germain. Boulevard es uno de esos discos seminales que marcan tendencias. El tema que les propongo, extraído de este álbum, es un viaje de doce minutos al corazón del ritmo.
Copiado y pegado del blog Las insólitas aventuras del pez, que visito asiduamente y me proporciona muchísma información.
domingo, diciembre 10, 2006
viernes, diciembre 08, 2006
actuacion g5
actuacion en buenafuente de G5: kiko veneno, los delincuentes, tomasito y muchachito bombo infierno
martes, octubre 24, 2006
Prem Rawat (Maharaji)

Cada día es nuevo. Y es maravilloso. Disfruta de tu vida, de cada momento. Así debería ser. No pierdas el escudo de la esperanza. Aprende a agarrarte a él. Necesitas esa esperanza.
Una vez más, hoy es el día en el que tienes que aceptar la vida, disfrutarla y sentirte plenamente satisfecho. Cada vez es mejor. Simplemente deja que suceda.
Necesitas disfrutar. Sencillamente disfrutar. Es lo más importante. Tienes esta oportunidad de estar vivo. Acepta eso. Es un regalo fantástico. No hay nada imposible. Puede que tengas un sueño y la gente te desanime. Pero debes agarrarte a ese sueño incluso si no sabes cómo se va a realizar. Aunque sólo sepas: “Eso es lo que debería suceder”, es un sentimiento muy especial.
Maharaji
lunes, octubre 16, 2006
Cinco claves para rediseñar positivamente tu vida
Acabo de recibir este escrito firmado por Elsy Mata Marcano. Es uno de los envíos periódicos que recibo de Formarse
Podemos leerlo mientras escuchamos el tema Unrequited del disco publicado conjuntamente por esos dos grandes monstruos del jazz, Pat Metheny y Brad Mehldau

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Cinco claves para rediseñar positivamente tu vida
A continuación tenemos 5 formas de comenzar a crear tu nueva historia a partir de hoy. Si las aplicamos con sinergia, conjuntamente podremos hacer los cambios trascendentales y necesarios para la conquista de nuestro destino diario:
1.- Presta atención a tus pensamientos dominantes: Es vital para comenzar a forjar una vida de auténtica realización que huyas de los pensamientos negativos. Demasiadas personas pasan la mayor parte de sus días sumergidos en una avalancha de pensamientos negativos, y eso trae como consecuencia que sus recursos personales se vean mermados. Es imposible lograr grandes resultados cuando mentalmente se está en el lado negativo de la balanza. Los triunfadores en el juego de la vida vigilan estrechamente sus pensamientos, y deliberadamente eliminan lo antes posible cualquier atisbo de pensamiento negativo. Prefieren ver la vida desde su perspectiva positiva, y la vida les corresponde en consecuencia. Recuerda siempre que atraerás a tu vida aquello en lo que enfoques. ¡Decide enfocar siempre en positivo!
2.- Vigila el vocabulario que estás utilizando. Las palabras tienen un poder absoluto para afectar a nuestras emociones. Cuando utilizas un vocabulario poderoso, con palabras inspiradoras y positivas, la actitud personal se ve reforzada y la energía fluye. Un ejemplo que no necesita mucha explicación: el Maestro Jesús que tuvo tal capacidad de afectación hace dos mil años con su herramienta: el verbo, la palabra y que con ella sigue haciendo milagros en los corazones que toca. Nunca subestimes el poder de las palabras, en especial de las tuyas. He visto muchos ejemplos de personas que simplemente cambiando el tipo de vocabulario que utilizan han transformado positivamente su vida de una manera increíble. Elige cuidadosamente las palabras que utilizas sobre todo para describir como te sientes. Opta siempre por palabras que potencien tu entusiasmo, tu pasión, tu energía, tu compasión, tus ganas de plenitud, tu dinamismo, tu actitud positiva, tus virtudes y tu compromiso por la excelencia.
3.- Elige cuidadosamente lo que escuchas, lees y las imágenes que miras. AL igual que debemos mirar con cuidado qué alimentos tomamos cada día, hemos de ser igualmente cuidadosos con el “alimento” que le damos a nuestra mente. Tu nivel de éxito en la vida va a estar determinado en gran medida por el tipo de libros que leas, las amistades que cultives, y por todo lo que absorbas a través de tus ojos. ¿Están potenciándote positivamente las lecturas que realizas en la actualidad? ¿Te sientes más animado después de hablar con tus amigos? ¿Te inspiran los programas que ves en la televisión?… Este tipo de cosas, a las que la gran mayoría no presta la más mínima atención, son unos de los condicionantes más importantes a la hora de garantizar una vida de realización.
Igual que tú no permitirías que entrase alguien en tu casa y arrojase un montón de basura en el centro de tu salón, no permitas que llenen tu mente de contenidos negativos. Recuerda, tú tienes el control. Elige siempre contenidos positivos.
4.- Toma conciencia de qué es lo que te inspira. ¿Qué hace que tu te entusiasmes? ¿Qué desencadena tus mejores momentos? ¿Cuáles son las claves que desatan lo mejor que hay en ti? Ser consciente de todas estas cosas, te permitirá poder automotivarte de una manera más poderosa para crear su nueva historia personal. Recuerda que la automotivación es el primer eslabón para conseguir la seguridad emocional. Si te motiva ver imágenes de un estilo de vida determinado, recorta imágenes de revistas y dedica todos los días unos minutos a visualizar el “mapa del tesoro” o “bosquejo de éxito” que has creado con todas esas imágenes. Eso hará que el entusiasmo comience a fluir por cada célula de tu cuerpo, y será más sencillo emprender todas las acciones necesarias para lograr esos resultados. Cuando uno ama intensamente a alguien pierde la noción del tiempo y del espacio, se esmera y se dedica a atender con detalles, palabras y acciones para expresar ese sentimiento que nos mueve por dentro y lo exterioricemos demostrándolo a quien amamos.
Algo parecido nos pasa cuando hallamos nuestro propósito de vida, esa actividad en la cual trabajamos y nos embelesamos tanto que nos perdemos en el tiempo y del espacio. El diálogo interno es ¿cómo te ayudo? En vez de ¿qué gano yo con eso? Pregúntate: si en este momento te doy todo el dinero y el tiempo que necesites ¿ Que estarías haciendo? La respuesta seguramente es tu propósito de vida.
5.- Comienza a soñar en grande. ¿Qué te gustaría conseguir en tu vida si fuese imposible fracasar? ¿Qué haría que sintieses que tu vida ha sido bien invertida? Comienza a desarrollar plenamente tu capacidad de imaginar y soñar un futuro apasionante e inspirador. El mundo ha avanzado, avanza y avanzará gracias a todos los grandes soñadores que ha dado la historia de la humanidad. Tómate el tiempo necesario para plasmar por escrito en una lista todos tus sueños y aspiraciones. No te pongas límites. A continuación selecciona de esa lista tres o cuatro sueños que quieres comenzar a transformar en realidad de inmediato, y emprende alguna acción por pequeña que sea en pos de tu consecución. Ese primer paso es crucial. Tú debes aprovechar la inercia y el entusiasmo que se generan en los momentos iniciales de la formulación de un sueño. En ese instante, cuando la energía es mayor, es cuando más has de apretar el acelerador. Recuerda siempre que cuanto mayor es un sueño, más entusiasmo genera, y más energía te aportará para emprender acciones poderosas. Ponle fecha al sueño y conviértelo en meta, no se trata sólo de desear algo sino de realmente esperar que suceda en la realidad.
Con estos sencillos 5 pasos, podrás comenzar a crear una inercia poderosa hacia esa vida que siempre has soñado. Como bien decía Goethe: “todo lo que puedas hacer o soñar, comiénzalo. La audacia contiene en sí misma genio, poder y magia”. Espero que en esta nueva etapa que comienzan a partir de la aplicación de estos pasos, sigamos conectados con mayor intensidad.
Podemos leerlo mientras escuchamos el tema Unrequited del disco publicado conjuntamente por esos dos grandes monstruos del jazz, Pat Metheny y Brad Mehldau

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Cinco claves para rediseñar positivamente tu vida
A continuación tenemos 5 formas de comenzar a crear tu nueva historia a partir de hoy. Si las aplicamos con sinergia, conjuntamente podremos hacer los cambios trascendentales y necesarios para la conquista de nuestro destino diario:
1.- Presta atención a tus pensamientos dominantes: Es vital para comenzar a forjar una vida de auténtica realización que huyas de los pensamientos negativos. Demasiadas personas pasan la mayor parte de sus días sumergidos en una avalancha de pensamientos negativos, y eso trae como consecuencia que sus recursos personales se vean mermados. Es imposible lograr grandes resultados cuando mentalmente se está en el lado negativo de la balanza. Los triunfadores en el juego de la vida vigilan estrechamente sus pensamientos, y deliberadamente eliminan lo antes posible cualquier atisbo de pensamiento negativo. Prefieren ver la vida desde su perspectiva positiva, y la vida les corresponde en consecuencia. Recuerda siempre que atraerás a tu vida aquello en lo que enfoques. ¡Decide enfocar siempre en positivo!
2.- Vigila el vocabulario que estás utilizando. Las palabras tienen un poder absoluto para afectar a nuestras emociones. Cuando utilizas un vocabulario poderoso, con palabras inspiradoras y positivas, la actitud personal se ve reforzada y la energía fluye. Un ejemplo que no necesita mucha explicación: el Maestro Jesús que tuvo tal capacidad de afectación hace dos mil años con su herramienta: el verbo, la palabra y que con ella sigue haciendo milagros en los corazones que toca. Nunca subestimes el poder de las palabras, en especial de las tuyas. He visto muchos ejemplos de personas que simplemente cambiando el tipo de vocabulario que utilizan han transformado positivamente su vida de una manera increíble. Elige cuidadosamente las palabras que utilizas sobre todo para describir como te sientes. Opta siempre por palabras que potencien tu entusiasmo, tu pasión, tu energía, tu compasión, tus ganas de plenitud, tu dinamismo, tu actitud positiva, tus virtudes y tu compromiso por la excelencia.
3.- Elige cuidadosamente lo que escuchas, lees y las imágenes que miras. AL igual que debemos mirar con cuidado qué alimentos tomamos cada día, hemos de ser igualmente cuidadosos con el “alimento” que le damos a nuestra mente. Tu nivel de éxito en la vida va a estar determinado en gran medida por el tipo de libros que leas, las amistades que cultives, y por todo lo que absorbas a través de tus ojos. ¿Están potenciándote positivamente las lecturas que realizas en la actualidad? ¿Te sientes más animado después de hablar con tus amigos? ¿Te inspiran los programas que ves en la televisión?… Este tipo de cosas, a las que la gran mayoría no presta la más mínima atención, son unos de los condicionantes más importantes a la hora de garantizar una vida de realización.
Igual que tú no permitirías que entrase alguien en tu casa y arrojase un montón de basura en el centro de tu salón, no permitas que llenen tu mente de contenidos negativos. Recuerda, tú tienes el control. Elige siempre contenidos positivos.
4.- Toma conciencia de qué es lo que te inspira. ¿Qué hace que tu te entusiasmes? ¿Qué desencadena tus mejores momentos? ¿Cuáles son las claves que desatan lo mejor que hay en ti? Ser consciente de todas estas cosas, te permitirá poder automotivarte de una manera más poderosa para crear su nueva historia personal. Recuerda que la automotivación es el primer eslabón para conseguir la seguridad emocional. Si te motiva ver imágenes de un estilo de vida determinado, recorta imágenes de revistas y dedica todos los días unos minutos a visualizar el “mapa del tesoro” o “bosquejo de éxito” que has creado con todas esas imágenes. Eso hará que el entusiasmo comience a fluir por cada célula de tu cuerpo, y será más sencillo emprender todas las acciones necesarias para lograr esos resultados. Cuando uno ama intensamente a alguien pierde la noción del tiempo y del espacio, se esmera y se dedica a atender con detalles, palabras y acciones para expresar ese sentimiento que nos mueve por dentro y lo exterioricemos demostrándolo a quien amamos.
Algo parecido nos pasa cuando hallamos nuestro propósito de vida, esa actividad en la cual trabajamos y nos embelesamos tanto que nos perdemos en el tiempo y del espacio. El diálogo interno es ¿cómo te ayudo? En vez de ¿qué gano yo con eso? Pregúntate: si en este momento te doy todo el dinero y el tiempo que necesites ¿ Que estarías haciendo? La respuesta seguramente es tu propósito de vida.
5.- Comienza a soñar en grande. ¿Qué te gustaría conseguir en tu vida si fuese imposible fracasar? ¿Qué haría que sintieses que tu vida ha sido bien invertida? Comienza a desarrollar plenamente tu capacidad de imaginar y soñar un futuro apasionante e inspirador. El mundo ha avanzado, avanza y avanzará gracias a todos los grandes soñadores que ha dado la historia de la humanidad. Tómate el tiempo necesario para plasmar por escrito en una lista todos tus sueños y aspiraciones. No te pongas límites. A continuación selecciona de esa lista tres o cuatro sueños que quieres comenzar a transformar en realidad de inmediato, y emprende alguna acción por pequeña que sea en pos de tu consecución. Ese primer paso es crucial. Tú debes aprovechar la inercia y el entusiasmo que se generan en los momentos iniciales de la formulación de un sueño. En ese instante, cuando la energía es mayor, es cuando más has de apretar el acelerador. Recuerda siempre que cuanto mayor es un sueño, más entusiasmo genera, y más energía te aportará para emprender acciones poderosas. Ponle fecha al sueño y conviértelo en meta, no se trata sólo de desear algo sino de realmente esperar que suceda en la realidad.
Con estos sencillos 5 pasos, podrás comenzar a crear una inercia poderosa hacia esa vida que siempre has soñado. Como bien decía Goethe: “todo lo que puedas hacer o soñar, comiénzalo. La audacia contiene en sí misma genio, poder y magia”. Espero que en esta nueva etapa que comienzan a partir de la aplicación de estos pasos, sigamos conectados con mayor intensidad.
domingo, octubre 08, 2006
Este es un nuevo día. Soy un nuevo yo

Esta es la afirmación diaria del calendario de Louise Hay. Que va muy bien con el título del blog y con mi forma de pensar. Vivamos cada día, no como si fuera el último, sino como si fuera el primero, asombrándonos por todo y viéndolo todo como si fuera la primera vez.
Cada día es un nuevo comienzo. Hagámoslo con buen pie y con optimismo.
La imagen está tomada esta mañana, mientras paseaba a Tiger, el compañero de mi ración diaria de naturaleza. Hacía (ahora parece que se está nublando) una mañana preciosa. Aunque sea poco realista, hoy puede ser el comienzo de un mundo mejor. No dejemos que nadie nos lo impida.
Esto que suena es Amar y Vivir del disco De Todo Corazón de Pedro Ruy-Blas. Aunque tiene el toque tristón y melancólico de los boleros, recordemos eso de ...se vive solamente una vez
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Dolores
Dolores fue uno de los grupos mas importantes y renovadores de los años setenta. Su música trascendía estilos, etiquetas y adjetivos superfluos, al proponer un concepto de grupo abierto que rompió esquemas y contra todos los pronósticos y contra el mínimo sentido común, llevó la música moderna española hacia unos derroteros insospechados.
Pedro Ruy-Blas, Jean Luc Vallet, Álvaro Yébenes y Jorge Pardo formaron el grupo, sumándoseles más adelante dos nuevos componentes: el colombiano Álvaro Tarquino “Chévere” , y el venezolano César Berti.
En 1977, Jean-Luc Vallet dejaba su puesto al hermano de Jorge, Jesús Pardo, y el “Chévere” a Rubem Dantas, un percusionista brasileño llegado a Madrid a finales de aquel año. Posteriormente, al decidir Alvaro Yébenes buscar otros horizontes musicales, entró con ellos Toni Aguilar.
Esta pequeña joya que se puede escuchar se titula Eva y nos muestra cómo soplaba el gran Jorge Pardo en el 77
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Pedro Ruy-Blas, Jean Luc Vallet, Álvaro Yébenes y Jorge Pardo formaron el grupo, sumándoseles más adelante dos nuevos componentes: el colombiano Álvaro Tarquino “Chévere” , y el venezolano César Berti.
En 1977, Jean-Luc Vallet dejaba su puesto al hermano de Jorge, Jesús Pardo, y el “Chévere” a Rubem Dantas, un percusionista brasileño llegado a Madrid a finales de aquel año. Posteriormente, al decidir Alvaro Yébenes buscar otros horizontes musicales, entró con ellos Toni Aguilar.
Esta pequeña joya que se puede escuchar se titula Eva y nos muestra cómo soplaba el gran Jorge Pardo en el 77
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sábado, octubre 07, 2006
viernes, septiembre 22, 2006
Aventura
La aventura no está en lo que haces, sino en cómo lo haces
Deberíamos vivir cada momento de nuestra vida como si fuese la gran aventura de nuestra vida, con la misma emoción y apasionamiento. Cualquier cosa puede ser emocionante. Todo es cuestión de enfoque. La vida, en realidad, es como nosotros queremos que sea.
Tenemos las experiencias que, consciente o inconscientemente, decidimos tener.
Hagamos pues de la vida una contínua aventura y todo será apasionante
Discos
Jorge Drexler acaba de sacar su último disco "12 segundos de oscuridad". Me gusta mucho este hombre. Llevo tiempo escuchando música suya y me parece más bueno cada día. Además de ser un gran músico, tiene unas letras de lo más interesantes.
Me transmite una gran sensación de calma y serenidad.
Acabo de empezar a escuchar el último disco de Medeski, Martin an Wood, al que se les junta el maravilloso John Scofield. Gran disco.
Llevo días escuchando a Anna Maria Jopek, una cantante polaca con una voz deliciosa. Hace un par de años grabó un disco con el gran Pat Metheny. Me gusta mucho.
Deberíamos vivir cada momento de nuestra vida como si fuese la gran aventura de nuestra vida, con la misma emoción y apasionamiento. Cualquier cosa puede ser emocionante. Todo es cuestión de enfoque. La vida, en realidad, es como nosotros queremos que sea.
Tenemos las experiencias que, consciente o inconscientemente, decidimos tener.
Hagamos pues de la vida una contínua aventura y todo será apasionante
Discos
Jorge Drexler acaba de sacar su último disco "12 segundos de oscuridad". Me gusta mucho este hombre. Llevo tiempo escuchando música suya y me parece más bueno cada día. Además de ser un gran músico, tiene unas letras de lo más interesantes.
Me transmite una gran sensación de calma y serenidad.
Acabo de empezar a escuchar el último disco de Medeski, Martin an Wood, al que se les junta el maravilloso John Scofield. Gran disco.
Llevo días escuchando a Anna Maria Jopek, una cantante polaca con una voz deliciosa. Hace un par de años grabó un disco con el gran Pat Metheny. Me gusta mucho.
sábado, septiembre 16, 2006
Joer, cómo pasa el tiempo
Un año. Va a hacer un año desde mi última entrada. Bien. No va mal la cosa. Tampoco pasó mucho.
Sigue el PSOE en el poder en España y el PP en Oviedo.
Otras fiestas de San Mateo. 2 milloncejos de euros de presupuesto. Bien para un Ayuntamiento en "economía de guerra" (Gabino dixit).
Pero bueno. Fuera malos rollos. Voy a ver si ahora me dedico al bienestar que es en lo que debemos pensar. Pensamiento positivo es de lo que se trata.
Hay muchas cosas malas, pero no debemos enfocarnos en ellas. Mirar lo que tenemos y no lo que nos falta. Música de fondo de Pat Metheny y Anna Maria Popek, mi último descubrimiento (ella); una cantante de jazz polaca. Una maravilla de voz. De Metheny, maravilloso como siempre. Recuerdo su intervención el disco de Morente (Sueña la Alhambra). Qué bueno.
Bueno, no prometo nada, pero intentaré escribir más a menudo. Lo paradójico es que me gusta, pero me da tanta pereza ponerme a ello...
Pero como el hombre nuevo que soy (ayer hice 46 taquitos), voy a eliminar la pereza de mi vida.
Estos son mis objetivos inmediatos:
Nos vemos
Sigue el PSOE en el poder en España y el PP en Oviedo.
Otras fiestas de San Mateo. 2 milloncejos de euros de presupuesto. Bien para un Ayuntamiento en "economía de guerra" (Gabino dixit).
Pero bueno. Fuera malos rollos. Voy a ver si ahora me dedico al bienestar que es en lo que debemos pensar. Pensamiento positivo es de lo que se trata.
Hay muchas cosas malas, pero no debemos enfocarnos en ellas. Mirar lo que tenemos y no lo que nos falta. Música de fondo de Pat Metheny y Anna Maria Popek, mi último descubrimiento (ella); una cantante de jazz polaca. Una maravilla de voz. De Metheny, maravilloso como siempre. Recuerdo su intervención el disco de Morente (Sueña la Alhambra). Qué bueno.
Bueno, no prometo nada, pero intentaré escribir más a menudo. Lo paradójico es que me gusta, pero me da tanta pereza ponerme a ello...
Pero como el hombre nuevo que soy (ayer hice 46 taquitos), voy a eliminar la pereza de mi vida.
Estos son mis objetivos inmediatos:
- Empezar a preparar las oposiciones
- Centrarme en lo bueno y olvidarme de lo malo
- Intentar ser un poco mejor cada día
- Disfrutar siempre de cada día. Aprovechar cada momento
Nos vemos
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