martes, junio 23, 2009

La grandeza del mar

¿Sabes por qué el mar es tan grande?
¿Tan inmenso?
¿Tan poderoso ?

Porque tuvo la humildad de ponerse
algunos centímetros abajo de todos los ríos.
Sabiendo recibir, se volvió grande.

Si quisiera ser el primero,
muchos centímetros encima de todos los ríos,
no sería mar, sino isla.
Toda su agua iría para los otros y estaría aislado.

La pérdida forma parte de la vida.

La caída forma parte de la vida.

La muerte forma parte de la vida.
Es imposible vivir en plena satisfacción.

Necesitamos aprender a perder, a caer,
a equivocarnos y a morir.

Imposible ganar sin saber perder.
Imposible andar sin saber caer.

Imposible acertar sin equivocarse.

Imposible vivir sin saber vivir.

Si tú aprendes a perder, a caer,
a equivocarte, nadie podrá controlarte.
Porque lo máximo que te puede ocurrir es caer, errar y perder.Y esto tú ya lo sabes.
Bienaventurado aquel que ya consigue recibir con la misma naturalidad
el logro y la pérdida...el acierto y el error...el triunfo y la caída...


Tomado de la Red

viernes, junio 05, 2009

Cuídate de los Camiones de Basura

Cuídate de los Camiones de BasuraPor David J. Pollay

¿Con qué frecuencia permites que las tonterías de otras personas cambien tu estado de ánimo? ¿Permites que otro conductor te haga enojar cuando vas manejando o un mozo grosero, un jefe cortante o un empleado insensible arruinen tu día?

A menos que seas el Terminator por un instante estás algo molesto. Sin embargo lo que distingue a una persona exitosa es lo rápido que puedeenfocarse de nuevo en lo que realmente es importante.
Hace 16 años que aprendí esta lección. La aprendí en el asiento trasero de un taxi en Nueva York.

Me subí a un taxi y partimos para la estación 'Grand Central'. Íbamos en el carril derecho cuando de repente un coche negro brincó de un cajón deestacionamiento justo enfrente de nosotros. El chofer frenó con fuerza, dio un patinazo y por unos pocos centímetros evitó chocar con el otro coche. El conductor del otro coche, el que casi causó un accidente volteó su cabeza y empezó a gritarnos con muchas palabrotas.
El taxista sólo sonrió y le saludó amable. Así que yo le pregunté'¿Por qué hizo eso?' Ese tipo por poco destruye su auto y nos manda al hospital.

Entonces el taxista me dijo lo que ahora llamo 'La Ley del Camión de Basura'.
muchas personas son como un camión de basura. Andan llenos de basura llenos de frustración, enojo y decepción. Ya que se les vaamontonando la basura necesitan un lugar en donde puedan tirarla. Si se los permiteste la echan a ti.

Cuando alguien quiere echar su basura sobre ti no lo tomes en forma personal. Sólo sonríe, saluda, deséales lo mejor y sigue adelante. Estarásfeliz de que lo hayas hecho.

¡Así que esto era la Ley del Camión de Basura!

Empecé a pensar'¿Cada cuánto permito que los camiones de basura me atropellen?' Y '¿cada cuánto tomo la basura que llevan y la riego sobreotras personas... en el trabajo, en casa, en las calles?'

Fue ese día que dije 'Ya no voy a hacer eso.'
Empecé a ver muchos camiones de basura. Veía lo que llevaban. Veía cuando llegaban para vaciar la basura.Y como mi taxista ya no lo tomo en forma personal. Sólo sonrío, saludo, les deseo lo mejor y sigo adelante.

Uno de mis jugadores favoritos de fútbol americano de toda la historia, Walter Payton, hizo esto todos los días en el campo de fútbol. Tan pronto como caía al suelo después de ser tacleado se levantaba. Nunca se quedaba pensando en el evento. Payton estaba listo para hacer que la siguiente jugada fuera la mejor.

Los buenos líderes saben que tienen que estar listos para su próxima junta.Los padres buenos saben que tienen que recibir a sus hijos con abrazos y besos cuando regresan de la escuela.
Los maestros y padres saben que tienen que estar totalmente presentes y dando lo mejor para las personas que les son importantes.

La gente exitosa no permite que los camiones de basura tomen el control de su día.

¿Y tú? ¿Que pasaría en tu vida empezando hoy si permitieras que más camiones de basura pasaran sin que te afectaran?
Apuesto que estarías más feliz. Así que ama a las personas que te tratan bien. Olvídate de las que no lo hacen.
Cree que todo sucede por una razón. Si se te presenta una oportunidad, TÓMALA.
Si algo cambia tu vida DEJA QUE TE CAMBIE. Nadie dijo que sería fácil. Sólo prometieron que valdría la pena.

'Sé más amable de lo que es necesario, porque cada persona con la que te topas está peleando alguna batalla.'

viernes, marzo 20, 2009

Hacia el interior : Celebrando el Viaje de la Vida

"Desde este mismo momento comienza a explorar y recuerda no ser repetitivo. Busca siempre algo nuevo, busca algo fresco, porque no hay realmente ninguna otra meta excepto el viaje, entonces haz de él lo máximo. Hazlo tan hermoso como sea posible, tan encantado, tan creativo como tengas la capacidad de hacerlo. Y tienes infinita capacidad, simplemente está adormecida.

Sé un buscador de lo imposible, un escalador de montañas, un viajero de los caminos por los que nunca ha viajado nadie y tal vez nadie viajará. Sólo esta novedad, esta juventud puede ser llamada verdaderamente vivir. De otro modo estás simplemente vegetando....

Para ser un hombre se necesita tener valentía, porque ser un hombre significa una continua superación, una trascendencia cada día.

El verdadero viaje es hacia el interior. Sé un viajero del alma, un viajero de las profundidades mayores de la consciencia".
http://d-e-s-p-e-r-t-a-n-d-o.blogspot.com/2008/10/hacia-el-interior-celebrando-el-viaje.html

lunes, febrero 02, 2009

Acepta la vida como es. Goza, sin ninguna razón

En una aldea donde vivía Hakuin, el gran Maestro Zen, llegó un día una muchacha embarazada. Su padre la amenazó para que confesara el nombre de su amante y finalmente, para escapar del castigo, ella le dijo que había sido Hakuin.
El padre no dijo nada más, pero al llegar el momento en que nació la criatura, inmediatamente la llevó a Hakuin y la arrojó ante él. `Parece ser que éste es tu hijo`, le dijo, y soltó una ola de insultos y comentarios despectivos por lo sucedido.
El Maestro Zen sólo dijo: `Oh, ¿de veras?` y tomó al bebé en sus brazos. A partir de entonces, a todas partes que iba llevaba a la criatura, envuelto en la manga de su andrajosa túnica. En los días de lluvia y en las noches de tormenta salía a mendigar leche de las casas vecinas. Muchos de sus discípulos, considerándolo caído, le dieron la espalda y lo abandonaron. Y Hakuin no pronunció una sola palabra.
Entretanto la madre se dio cuenta que no podía tolerar la agonía de estar separada de su hijo. Confesó el nombre del padre verdadero y su propio padre corrió a Hakuin y se postró ante él, suplicándole una y otra vez que lo perdonara.
Hakuin solamente dijo: `Oh, ¿de veras?` y le devolvió la criatura.
Esto es la aceptación. Esto es tathata. Cualquier cosa que traiga la vida está bien, absolutamente bien. Esta es la cualidad semejante a la del espejo: nada está bien, nada está mal, todo es divino. Acepta la vida como es. Aceptándola, desaparecen los deseos, desaparecen las tensiones, desaparece el descontento. Aceptándola tal como es, uno comienza a sentir mucho gozo y por ningún motivo en especial.
Cuando la alegría tiene un motivo, no durará mucho. Cuando la alegría no tiene motivo alguno, durará para siempre.
Zen: El Camino de la Paradoja Vol. 3, pp. 175-176

miércoles, enero 28, 2009

La vida sin mí

Un saludo a todos de todo corazón.Ayer mantuve una conversación que me ha hecho reflexionar bastante.
Sin dar demasiados detalles, un amigo me hacía ver cómo, según su situación personal actual, había perdido el curso de su vida, de tal manera, que se quejaba, de hecho, de no tener vida en absoluto.
Como ya podéis imaginar, mi papel se limitó a sonreír, a escuchar con alguna paciencia, y a decir, de vez en cuando, "todo va a ir muy bien".
Pero, después de pensarlo, me gustaría contestar desde este blog, aún con el riesgo de que el interesado en cuestión pueda leer estas palabras.
Supongo, con un pequeño margen de error, que hay más de una persona sintiendo lo mismo que este buen amigo, quizá, incluso en este mismo momento, estén leyendo.
Queridos amigos y amigas:
¿Qué es lo consideráis como tener una "vida"?
¿Te falta la salud, trabajo, amor, o una determinada posición social?
¿Será posible que aún en posesión todas esas cosas sigas sintiendo que vives una vida que no es la tuya?
¿Eres capaz de determinar dónde está la raíz de todo el problema?
¿Cabe la posibilidad de que, aunque consiguieras exactamente lo que te falta, y de lo que tanto te quejas, la felicidad continúe escapándose de entre tus dedos?
Me parece que ésa, es una posibilidad muy grande.
La raíz del problema radica en que, por error, nos consideramos tan listos como para decidir qué es lo que nos va a hacer felices y qué no. El truco está en percibir cómo OPINAMOS sobre todo. Nos hemos convertido en especialistas en poner adjetivos. Si llueve, "es deprimente", "es melancólico" o "es romántico". Si hace sol, "hace demasiado calor", "es agobiante", o "me encanta".
Ya sea en positivo o en negativo, el caso es opinar.
Además la cosa no se queda parada aquí, no. Encima tenemos que PERSONALIZARLO todo.
Osea, que si llueve, no es un fenómeno meteorológico, no. Es que me está lloviendo a MÍ.
Todo lo que sucede le pasa "a mi cara bonita", así que no nos queda otra remedio que complicar cualquier cosa, por pequeña que sea.
Me viene a la mente la historia del guerrero al que le atravesaron gravemente con una flecha, pero no dejaba que nadie le curase porque primero quería saber de qué raza era la persona que le había herido, y si era de alta alcurnia o no...
Lo más seguro es que al final el tipo se muriera, pero de estupidez.
Si alguien te tira algo, y si puedes, te apartas (como Bush con lo del zapato aquel). Oye, y si te da, pues mala suerte. Lo solucionas, si es posible, y si no, pues nada, "ajo y agua" que dicen en mi tierra.
Pero no merece la pena andarse complicando la vida con historias, que aunque al principio no nos demos cuenta, no tienen nada que ver con el problema en cuestión. Perdemos tanto el tiempo, que muchas veces nos cuesta un imperio dar un sólo paso.
Sin temor a equivocarme, diría que desde hace algún tiempo vivo la vida sin mí.
¡Y soy, sin lugar a dudas, mucho más feliz, oiga!
¿Podéis creer que, en la mayoría de los casos, los problemas de los que me quejaba radicaban en mí y en nadie más que en mí?
Sí, sí, me lo tuve que poner claro y decirme, "mira chico, lo siento, pero a partir de ahora voy a vivir sin ti, lo nuestro ha terminado".
Y desde entonces, hecho un pincel.
Porque, independientemente de opiniones, el trabajo, las obligaciones, y todo eso de lo que nos quejamos tanto, parece que ha adquirido un nuevo color. De hecho, lo correcto sería decir que lo que ha pasado es que ha dejado de tener color en absoluto. Ya no duele, no pesa, no agobia.
Y las cosas que consideramos buenas les pasa lo mismo. Porque de tanto que las deseamos no nos damos cuenta del coñazo que pueden dar.
Moraleja: 1º Si te tiran algo te apartas.
2º Vive la vida sin ti.
Me podríais preguntar: "¿Oye, y si vivo la vida sin mí, quién va a ocupar el espacio vacío?"
Pues mira, a lo mejor los demás.
Puede que la magia radique en un pequeño cambio de punto de vista.
Gracias a todos por estar ahí fuera (incluyéndome a mí, por supuesto).
http://mirandohaciadentro.blogspot.com/2009/01/la-vida-sin-m.html

Hoy

http://tendenciavital.blogspot.com/2009/01/el-viaje-cotidiano.html


"Hoy es el mañana que tanto me preocupaba ayer".

jueves, enero 22, 2009

Ike Quebec: Nature Boy

El saxofonista tenor, Ike Quebec (1918-1963), decidió dedicarse al mundo del espectáculo cuando siendo aún un adolescente, trabajó como bailarín. En el Harlem de los años treinta era fácil contactar con los músicos de jazz y decidido a ser músico estudio piano. En 1940 se unió a la banda "Barons opf Rhythm" con la que estuvo un par de años y fue en el seno de esa orquesta donde se decidió por adoptar el saxo tenor para siempre.
Tocó en el Minton's Playhouse, con los grandes del bebop hasta que comenzó a atrabajar de manera profesional con Frankie Newton, Ella Fitzgerald y Roy Eldridge. Con un sonido inspirado en el maestro del tenor, Leon "Chu" Berry, y discípulo confeso del gran Coleman Hawkins, Ike Quebec, se adaptó magníficamente a esa escuela. En 1944, actuó y grabó con Sammy Price y Hot Lips Page, antes de unirse a la orquesta de Cab Calloway, con quien de una u otra forma, estuvo hasta los cincuenta años. 1944 fue también el año en que entró por vez primera en el estudio de grabación de la Blue Note, pero no fue hasta 1959 cuando graba a su nombre el primer disco. El álbum se tituló: "From Hackensack to Englewood Cliffs" y fue el primero de los nueve que grabó con el sello de la etiqueta azul entre 1959 y 1998.
Su relación con la Blue Note, se amplió hasta convertirse en una especie de cazatalentos y a su labor en ese terreno le debemos que llevara a Dexter Gordon a grabar con ellos. Ike Quebec, era un músico directo y vigoroso y contrariamente a casi todos los seguidores de Coleman Hawkins, no era suave, sino mas bien cortante pero con una claridad de contornos muy agradable. Su potencia, su swing y especialmente su tratamiento en los blues, le conferían un sonido particularisimo que se truncó cuando en 1963 un cáncer de pulmón terminó con su vida.

sábado, enero 03, 2009

La esperanza está en el camino

POR JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO *.
Lo importante no es dónde vamos sino “cómo” vamos, y que no nos lleven. La meta es el mismo camino.
2 de enero de 2009


"Este camino tal vez no conduzca a ninguna parte, pero alguien viene por él", escribe el autor sueco Lars Norén.
Quizás sea esta la actitud que deba presidir nuestro caminar, casi a ciegas y sin disponer de referentes de confianza. Pero la meta es el mismo camino. No importa tanto adónde vamos sino cómo vamos, y que no nos lleven.
En la sociedad de la información padecemos un bombardeo de imputs difíciles de procesar. Como hace años leí en un graffiti, “ahora que sabíamos las respuestas, nos han cambiado las preguntas”. Esta sensación de inseguridad provoca desaliento, evasión irresponsable o la entrega a ideologías para no pensar, para no tomar decisiones. Ese ha sido el consuelo de los débiles para poder seguir viviendo, aún a riesgo de abdicar de la libertad y de zafarse del cumplimiento de los derechos universales para todos. Derechos humanos, políticos y sociales.
Las ideologías han explotado el miedo a la libertad y a la responsabilidad de las personas. Al explotar ese miedo a la soledad, inventaron dioses inhumanos, implacables que infundían pavor, salvo que el individuo se sometiese a los dictados de sus eunucos con la promesa de una vida eterna y absurda.
Otras religiones comenzaron apoyando los sentimientos de humanidad y de solidaridad naturales para convertir luego a sus adeptos en hormigas de un hormiguero, en seres domesticados y sin personalidad capaces de negar las realidades más cercanas.
Otras ideologías partieron de la falsa premisa de que el ser humano es malo por naturaleza y de que sólo busca su propio bien, aún a costa de hacer de los otros seres objetos de su poder, de su codicia y de su voluntad. Sostenían que lo hacían en nombre del “pueblo”, de una etnia o raza, de una clase social, o de la misma “humanidad” elevada a categoría.
Los dioses habitaron las lagunas de nuestra ignorancia y sus secuaces obligaron a postrarse y a obedecer bajo castigos. No sólo en un inventado más allá, sino en el presente mediante el temor y la ignorancia. Aún sirviéndose de la tortura, de la privación de la libertad, de la exclusión social y de la pena de muerte.
Parece increíble pero el número de países en los que está legalizada la pena de muerte es estremecedor. Las mismas religiones, pretendidamente reveladas, la mantienen “por causa de la maldad del hombre”. Conculcan el “no matarás” de sus fundadores, pero ellos no vacilaron en practicarla siempre que les convino. Esta es la historia de la inmensa mayoría de las tradiciones religiosas y de los regímenes políticos autoritarios, tiránicos, despóticos y totalitarios. Ese totalitarismo y ese despotismo absolutistas han derivado hacia sistemas, modelos de desarrollo, paraísos fiscales, mafias financieras transnacionales y guerras de invasión y de conquista, pretendidamente “liberadoras y restauradoras de la democracia”. ¿De qué democracia?
Parece increíble que estemos viviendo el escándalo de las guerras, de las ventas de armas, de la corrupción, del blanqueo de dinero procedente del crimen organizado, de la explotación de las riquezas de los países empobrecidos, de la trata de seres humanos como objetos de comercio o de consumo.
Espanta la naturalidad con la que se acepta la existencia de miles de millones de personas que padecen hambre, enfermedades curables, incultura, explotación, falta de viviendas, guerras, deportaciones en masa, maltrato por razón de género, de creencias o de tradiciones culturales, prostitución, trabajo infantil y de mujeres más propio de la esclavitud que de mentes racionales.
Las alarmas han sonado sobre el cambio climático, la contaminación de la tierra, del aire y de los mares pero intereses de poderosas minorías lo niegan o demonizan. Se niega la evidencia, como se han negado los derechos humanos universales.
Nos acusarán de catastrofistas, pero como decía Galileo a los cardenales que lo condenaban, “miren por el telescopio, no les pido que me crean me basta con que miren”. Y se negaron como los poderosos de hoy atentan contra los derechos humanos para todos.
Mientras el panorama social, político y económico no sea transformado desde dentro por la razón y la justicia, caminaremos por un camino para el que sólo hemos traído billete de ida.
Pero alguien viene, otros seres humanos oprimidos vienen al encuentro para el despertar y la concordia. O los acogemos y actuamos como comunidad cosmopolita y solidaria o seremos destruidos por nuestros errores y por nuestra ceguera.
* Profesor Emérito de la UCM. Director del CCS

http://www.ucm.es/info/solidarios/ccs.php?id=992&cat=0

lunes, junio 16, 2008

Observa

La gente que encuentras regularmente, amigos, parientes, compañeros de trabajo que te molestan, gente que es particularmente incómoda de tratar, permíteles ser tus maestros. Cuando te vuelvan loco, úsalo como una prueba de tu compostura y fuerza. Da un paso atrás y observa; no reacciones. Poco a poco verás como, quizás, has dejado que otros ejercieran el poder sobre ti en el pasado porque sabían que podían pulsar en ti la tecla de reaccionar negativamente. Cuando no reaccionas eres libre; tendrás una percepción más clara de cómo manejarte mejor en situaciones personales difíciles. Tal vez lo que necesites es hacer horas de aeropuerto. Como digo en uno de mis libros, los aeropuertos son uno de los inventos más grandes del mundo moderno. Soy un gran creyente en los aeropuertos: no hay casi nada que no se pueda sanar con un poco de “aeropuerto”.
Vuélvete un observador silencioso de la vida y un compasivo observador de ti mismo. No eres tus emociones o tu cuerpo, o tu personalidad y su ego. Eso es sólo una parte de lo que eres. De hecho eres una energía divina que está evolucionando, operando a través de las complejidades del cuerpo, mente y emociones, para comprenderse a sí mismo como un ángel espiritual, un espíritu eterno que está creciendo y aprendiendo, calmadamente, en la infinitud y corrientemente llamado “ser humano”.


Stuart Wilde - 33 Pasos para reclamar tu poder interior

viernes, junio 06, 2008

La parábola del árbol que cumplía los deseos

El pensador crea con sus pensamientos; ésta es una de las verdades fundamentales que tienes que entender. Todo lo que experimentas es creación tuya. Primero lo creas, después lo experimentas y después te quedas atrapado en la experiencia, porque no sabes que la fuente de todo está en ti.
En una ocasión, un hombre iba viajando y entró casualmente en el paraíso. Los indios creen que en el paraíso hay árboles que conceden todos los deseos, kalpatarus. Basta con sentarse debajo de ellos, desear algo, y el deseo se realiza inmediatamente: no hay desfase entre el deseo y su realización. Piensas, y tu pensamiento se convierte en cosas; el pensamiento se plasma automáticamente.
Los kalpatarus no son otra cosa que símbolos de la mente. La mente es creativa, los pensamientos son creativos.
El hombre estaba cansado y se quedó dormido debajo de uno de estos árboles que conceden los deseos. Cuando despertó, como estaba muy hambriento, dijo: «Ojalá que pudiera conseguir comida en algún sitio». Y de repente el alimento surgió de la nada y flotaba en el aire; era una comida deliciosa. Empezó a comer inmediatamente y cuando se sintió satisfecho, surgió en él otro pensamiento: «Si pudiera conseguir algo de bebida...» Y como en el paraíso no existe la ley seca, se materializó inmediatamente un vino delicioso.
Bebiendo el vino y relajado a la sombra del árbol en la brisa fresca del paraíso, el hombre empezó a preguntarse: «¿Qué está pasando? ¿Estoy soñando o estoy rodeado de fantasmas que me gastan bromas?» ¡Y aparecieron los fantasmas! Eran feroces, horribles, daban ganas de vomitar. Se puso a temblar y se le pasó un pensamiento por la cabeza: «Ahora seguro que me van a matar. Estos fantasmas van a acabar conmigo». Y le mataron.
Ésta es una antigua parábola de enorme significado. Tu mente es el árbol que concede los deseos: antes o después, todo lo que piensas te es concedido. A veces el desfase es tan grande que te olvidas completamente de haberlo deseado; a veces el desfase es de años, a veces de vidas, de modo que no puedes conectar con el origen del deseo. Pero si observas con profundidad, descubrirás que todos tus pensamientos te crean y crean tu vida. Crean tu cielo, crean tu infierno. Crean tu desgracia, crean tu alegría. Crean lo negativo, crean lo positivo. Todo el mundo es un mago que hila y teje un mundo mágico a su alrededor y después se siente atrapado: la araña se queda atrapada en su propia tela.
Una vez que se entiende esto, las cosas empiezan a cambiar. Entonces puedes jugar y puedes cambiar tu infierno por un cielo; basta con pintar desde otro punto de vista. O si estás muy enamorado de tus desgracias puedes crear todas las que quieras, a tu plena satisfacción. Pero entonces ya no puedes protestar, porque sabes que son una creación tuya, son tu pintura, no puedes responsabilizar a nadie de ella.
Toda la responsabilidad es tuya. Entonces surge una nueva posibilidad: puedes dejar de crear el mundo, puedes detener el proceso de creación. No hace falta que crees el cielo y el infierno, no hace ninguna falta. El creador puede relajarse, retirarse. Ese retiro de la mente es la meditación.

http://ar.groups.yahoo.com/group/osholibertad/

martes, abril 22, 2008

Viendo llover

En la ventana,
viendo llover.
Personas que caminan con paraguas abiertos,
tristeza mezclada con gotas que caen.
Inspirando,
agua que limpia las calles;
unos van, otros vienen.
Espirando,
el trajín de un mundo
que camina insensato hacia el precipio,
¡ay!
A falta de compañero,
camino solo,
como elefante salvaje...
salvaje y triste en el bosque.
Inspirando,
recuerdo al buda y a los patriarcas.
Espirando,
sonrío a mi tristeza.
He aquí vuesto pobre discípulo
ofreciendo té a los transeuntes.
Nadie tiene tiempo,
todos se aferran a sus sueños;
¡ay!, al final, el precipicio.
¿Cuánto habrán de padecer,
cuánto antes postrarse
y rendir su ego?
En la ventana,
con la mente llena de amor,
sintiendo llover.

Hanyun
Bosque Precioso
Asturias, España
http://www.baolin.org

Vencer el miedo

Dos hombres fueron condenados. La sentencia consistía en que en un día determinado, en veinte años, serían torturados lentamente hasta la muerte.
Al escuchar la sentencia, el más joven se retorció de la pena y del dolor, y a partir de ese día, cayó en una profunda depresión. "¿Para qué vivir?" se preguntaba, "si de todas maneras van a arrebatarme la vida, y de una manera inconcebiblemente terrible?" Desde ese día nunca fue el mismo. Cuando alguno de sus cercanos, compadecido por su estado, le ofrecía apoyo para tratar de alegrarlo, respondía rencorosamente diciendo: - Claro, como tú no tienes que cargar mis penas, todo te parece fácil. En otras ocasiones también replicaba: - Tú no sabes lo que sufro, no es posible que me entiendas... Y, a veces, alegaba en voz alta: - ¿Para qué me esfuerzo? Si de todas formas... Y así, poco a poco, el hombre se fue encerrando en su amarga soledad y murió mucho antes de que se cumpliera el plazo de los veinte años.
El otro hombre, al escuchar la sentencia, se asustó y se impresionó, sin embargo a los pocos días resolvió que, como sus días estaban contados, los disfrutaría. Con frecuencia afirmaba: - No voy a anticipar el dolor y el miedo empezando a sufrir desde ahora. Otras veces decía: - Voy a agradecer con intensidad cada día que me quede. Y, en vez de alejarse de los demás, decidió acercarse y disfrutar a los suyos, para sembrar en ellos lo mejor de sí. Cuando alguien le mencionaba su condena, respondía en broma: - Ellos me condenaron, yo no me voy a condenar sufriendo anticipadamente y, por ahora, estoy vivo.
Fue así que, paulatinamente, se convirtió en un hombre sabio y sencillo, conocido por su alegría y su espíritu de servicio. Tanto, que mucho antes de los veinte años, le fue perdonada su condena.
El 99% de tus miedos no se realizarán.
Cree en tu fuerza, disfruta la libertad de ser feliz.
La verdadera libertad no está en lo que haces, sino en la forma como eliges vivir lo que haces, y sólo a ti te pertenece tal facultad.

De otro grupo

jueves, abril 17, 2008

Mañana puede ser tarde

¿Ayer?... ¡Eso hace tiempo!...
¿Mañana?... No nos es permitido saber...
mañana puede ser muy tarde...
para decir que amas, para decir que perdonas,
para decir que disculpas,
para decir que quieres intentar nuevamente...
mañana puede ser muy tarde...
para pedir perdón, para decir:

¡Discúlpame, el error fue mío...!

Tu amor, mañana, puede ser inútil;
tu perdón, mañana, puede no ser preciso;
tu regreso, mañana, puede que no sea esperado;
tu carta, mañana, puede no ser leída;
tu cariño, mañana, puede no ser más necesario;
tu abrazo, mañana, puede no encontrar otros brazos...

Porque mañana puede ser muy, muy tarde!

No dejes para mañana para decir: ¡Te amo!
¡Te extraño!, ¡Perdóname!, ¡Discúlpame!
¡Esta flor es para ti!, ¡Te encuentras muy bien!

No dejes para mañana
tu sonrisa, tu abrazo, tu cariño, tu trabajo,
tu sueño, tu ayuda...

No dejes para mañana para preguntar:
¿Puedo ayudarte?, ¿Por qué estás triste?
¿Qué te pasa?
¡Oye!...Ven aquí, vamos a conversar...
¿Dónde está tu sonrisa?
¿Aún me das la oportunidad?...
¿Percibiste que existo?
¿Por qué no empezamos nuevamente?
Estoy contigo. ¿Sabes que puedes contar conmigo?
¿Dónde están tus sueños?
Recuerda: ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!
¡Busca!, ¡Pide!, ¡Insiste!, ¡Intenta una vez más!
¡Solamente el "hoy" es definitivo!
¡Mañana puede ser tarde... muy tarde..!

Simplemente... ¡tu día es hoy!

-Autor Desconocido

http://descubreaquehasvenido.blogspot.com/

miércoles, febrero 20, 2008

Como las flores

... Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?.. Algunas personas, hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.

- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.

Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.

martes, enero 22, 2008

Una zanahoria, un huevo o un grano de café

Había una vez una niña que se quejaba de su vida y como las cosas le resultaban tan dificiles. No entendía las matemáticas, no tenia buenas amigas y siempre estaba peleando. Ella estaba cansada de esforzarse tanto. Parecía que cuando solucionaba un problema aparecía otro. Su padre, un cheff de cocina, la llevo a su lugar de trabajo. Allí lleno tres ollas con agua y las coloco sobre el fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. Luego, en una coloco zanahorias, en otra coloco huevos y en la ultima coloco granos de café. Las dejo hervir sin decir una palabra. La hija espero impacientemente, preguntándose que estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apago el fuego. Saco las zanahorias y las coloco en un plato. Saco los huevos y los coloco en otro plato. Coló el café y lo puso en una olla. Mirando a su hija le dijo: "Querida, que ves?. Ella respondió "Zanahorias, huevos y café". La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y noto que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cascara observo el huevo duro. Luego le pidio que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. Humildemente la hija pregunto: Que significa esto Papá? El le explico que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua irviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llego al agua fuerte y dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil. Fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cascara fina protegía su interior liquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua. Cual eres tu?, le pregunto a su hija. "Cuando tienes un problema, Como respondes? Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?. Si eres una zanahoria pareces fuerte pero cuando enfrentas un problema, te vuelves débil y pierdes fortaleza. Si eres un Huevo comienzas con un corazón blando y después de las dificultades te vuelves duro y rígido. Por fuera te ves igual, pero eres triste, molesto y te quejas por todo. Si eres un grano de café cambias al agua, el elemento que te causa dolor. Cuando el agua llega al punto de hervir, el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor, tu reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.